Comerciantes informales optaron por los coches

Otavalo. Aunque no existe una cifra exacta, se calcula que son más de 100 vendedores ambulantes que recorren las principales calles de Otavalo.

En cada esquina o cuadra hay un comerciante ofreciendo su producto, la mayoría vende frutas como mangos, frutillas o guabas.

Sin embargo, para transportar la mayor cantidad de productos, optaban por utilizar las carretillas pero estas ya se prohibieron desde ayer.

Esta normativa fue socializada por los agentes de control municipal, una semana antes de que empiecen los controles.

Pero los vendedores manifestaron que se sienten preocupados porque creen que los coches tampoco van a ser permitidos.

Durante un recorrido por las calles Sucre, Bolívar y el sector de la terminal terrestre, no se observó ninguna carretilla, quienes las usaban movilizaron los productos en baldes, gavetas o coches.

Preocupación. María Mo-rocho utilizaba las carretillas, pero desde ayer empezó a usar las gavetas. En una entrevista manifestó que se sienten engañados por el Alcalde, porque según ella en temporada de campaña les informó que podían vender con los coches, pero María señaló que “ahora dicen que ni en coche nos dejarán vender”.

Mencionó también que está de acuerdo en no utilizar las carretillas siempre y cuando les permitan trabajar con los coches, ya que según ella no ocupa mucho espacio. Este grupo de comerciantes del sector de la terminal se han organizado, María indicó que si se registra un problema con cualquiera de ellos van a hacer una marcha.

Amílcar Folleco también es otro vendedor, comentó que hay algunos agentes de control municipal que son “abusivos” porque no les dejan trabajar tranquilamente.

En varias ocasiones los agentes han manifestado que lo único que hacen es cumplir con el trabajo, con la finalidad de hacer respetar la ordenanza sobre la ocupación de los espacios públicos del cantón.

Coordinación. En una entrevista anterior, Marcelo Burbano, director de Segu-ridad Ciudadana del Muni-cipio, explicó que no se podrán realizar ventas ambulantes en carretillas, ya que han tenido el reporte de dos accidentes donde las personas han sufrido lesiones.

Agregó también que han identificado que las carretillas no son utilizadas por personas que tienen necesidad, “hay camiones puntuales donde en cada uno llegan de ocho a diez carretillas, es decir, las bajan y empiezan a distribuir. Son mayoristas que traen productos en camiones”.

Luis Narváez recorre desde hace cuatro años la zona de la terminal en su coche, aquí vende productos como aceite, papel higiénico y pasta de dientes.

En su mochila carga un documento impreso sobre una noticia titulada ‘el derecho al trabajo del comercio informal será respetado por orden constitucional’, información que fue emitida en le época de Rafael Correa, y con la que Luis se respalda.

Asimismo contó que algunos municipales son “groseros, se portan muy bravos”, dijo que a veces se cansa de recorrer las calles y se quiere quedar en un solo lugar pero los agentes no lo permiten.

Su jornada laborar es de lunes a domingo, Luis indicó que anteriormente la venta salía más rápido, pero ahora se ha bajado bastante aunque añadió que sí le alcanza para sostener su hogar.

Tradición. Hay otros comerciantes que salen con pocos productos, como Yolanda Cepeda que ha seguido la tradición de su madre.

Mencionó que recorre las calles desde los cinco años cuando le ayudaba a su mamá. “Nosotros somos de Otavalo, nacidos aquí y queremos trabajar por nuestros hijos y llevar aunque sea un pan a la casa”.

En una lavacara ofrece a la clientela granos tiernos, aseguró que no vende caro sino lo que es justo.

Ella también está preocupada porque dijo que ahora, los agentes le indicaron que deben vender en otro lugar. “No nos dejan vender tranquilos, nos siguen co-mo si fuéramos unos ladrones”, agregó Yolanda.