comer sano y ahorrar dinero

Ibarra. Seguro que muchos de nosotros hemos oído hablar de cómo ahorrar agua o electricidad en casa, pero hay algo de lo que no se habla tanto y que también puede aportarnos beneficios en la economía doméstica y es ahorrar en comida.

No se trata de privarnos. La especialista en finanzas, Karina Pérez, dice que esto no quiere decir comer menos, comer peor o privarnos de ciertos alimentos, sino en aprovechar al máximo los alimentos que compramos. Para esto nos ofrece una serie de consejos para implementar en el día a día.

Planificación semanal. La planificación de un menú semanal es una forma eficaz de adaptar la compra de comida al consumo real en el hogar. Es decir, si más o menos sabemos lo que vamos a cocinar, podremos evitar una excesiva compra en comida y la posibilidad de que esos alimentos se echen a perder por no consumirlos.

El menú semanal que se debe planificar debe ser completo y que aporte variedad de nutrientes, ya que tampoco consiste en tener una alimentación inadecuada. Por ejemplo, un menú completo cuenta con 5 raciones diarias de fruta y verdura, entre unas 2 y 4 raciones semanales de legumbre y 3 o 4 de carnes y pescados

Fecha de caducidad. A veces, no nos fijamos en la fecha de caducidad al comprar un alimento, con lo que se pueden echar a perder. Un alimento puede consumirse después de su fecha de consumo preferente (aunque lo recomendable es hacerlo antes), pero no después de su fecha de caducidad. La especialista dice que como truco, en muchos supermercados, colocan delante en las estanterías, los productos cercanos a su caducidad.

Cocinar. Resulta más económico y saludable preparar las comidas en casa, antes de pedirlas a domicilio o incluso comprarlas precocinadas. Un ejemplo que se puede hacer en casa es la pizza. La pizza elaborada en casa tiene menos grasa, sal y conservantes que la comprada. Además, puedes utilizar los ingredientes que más te gusten y luego usarlas para otras comidas.

Cuidado. Hay que procurar tener una alacena en la que no falten ninguno de los ingredientes esenciales, sin embargo, muchas veces las ofertas que hay en los supermercados las nos llevan a comprar mucho más de lo que necesitamos, y en algunos casos, se pueden echar a perder por no consumirlos a tiempo ya que realmente no los necesitábamos.

Uno de los consejos más importantes y básicos es es no comprar algo solo porque es barato o porque está en promoción. Compra solo lo que en realidad necesites y verás un cambio en tu bolsillo.
En el caso de que hayas comprado demasiada fruta, un consejo es que se conserva mucho mejor en almíbar o compotas.