Combatir la especulación

Cierto que la subida de los combustibles fue una medida largamente aplazada, pero no por eso es menos impopular. Se evidenció en las calles una lucha contraria a esta medida, que no fue solo de los transportistas sino de amplios sectores populares como los trabajadores, los indígenas, los estudiantes y todo ese pueblo que nunca accede a un trabajo digno o ha sido lanzado a la desocupación por el gobierno de Moreno.

A los catorce años, con rabia reprimida; pues el último episodio fue la caída de Lucio Gutiérrez; inundaron las calles y las carreteras en todo el país con su decisión y su derecho a la resistencia-

Como siempre los delincuentes pescaron a río revuelto, con violencia y saqueos y tergiversaron el sentido de esta lucha, hubo abusos, tanto de las fuerzas del orden como de los manifestantes.

Ahora el combate tiene que enfocarse también contra la especulación que se nos viene. Un economista calculaba que un cargamento de papas desde Ambato a Guayaquil aumentaba solo 1 centavo por libra con el nuevo precio de los combustibles.

Pero ni las papas vienen de Ambato, sino de Carchi, ni los precios de los productos de primera necesidad los aumentan los economistas, sino los intermediarios especuladores y los comerciantes ambiciosos. Por lo que debemos todos estar atentos para denunciar estos abusos, sabemos que hay el riesgo de que una nueva espiral inflacionaria se desate, todos atentos y listos para combatir la especulación.