Cobro anticipado del Impuesto a la renta 2020 comenzará desde el 14 agosto

Marisol Andrade, directora del Servicio de Rentas Internas (SRI), explicó que las grandes empresas, que hayan tenido utilidades durante el primer semestre de 2020, deberán cumplir con el pago anticipado del impuesto a la renta de este año.

En otras palabras, 1.188 grandes contribuyentes, que alcanzaron ingresos superiores a los $5 millones en 2019 y que de enero a junio 2020 no se han visto afectados por la emergencia sanitaria, tendrán que asumir una especie de contribución solidaria para ayudar al país a salir de la crisis.

Así, los aportantes, que constituyen el 0,0216% del total de 5,5 millones de contribuyentes, financiarán una meta de recaudación de $280 millones, los cuales irían a nutrir el programa de créditos ‘Reactívate Ecuador’ y las ayudas directas a los más necesitados.

Iván Ontaneda, ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, recalcó que “lo que se anuncia el día de hoy no son más impuestos”, sino un pago anticipado del impuesto a la
renta que se debería recaudar en 2021.

“Son Empresarios ayudando a empresarios”, acotó y recordó que la crisis derivada de la propagación de la Covid-19 ha dejado un saldo de más de $18.000 millones en lucro cesante y
un fuerte impacto en el empleo, con miles de empresas cerradas o semi paralizadas.

¿Cómo se hará el cobro anticipado?

Andrade puntualizó que, a partir del 14 de agosto próximos, los grandes contribuyentes tendrán dos opciones: cumplir con la contribución en un solo pago en esa fecha; o dividirla en
tres pagos sucesivos (14 de agosto, 14 de septiembre y 14 de octubre).

El monto se establecerá a partir de una simple fórmula. En primer lugar, se saca el 85% de la utilidad contable, reportada por las mismas empresas, desde enero a junio 2020.

A ese resultado se lo multiplica por el 25% y se le restan las retenciones en la fuente que hayan tenido durante el primer semestre de este año. Por ejemplo, un negocio de venta al por mayor de productos alimenticios, con unos ingresos de $224 millones y una utilidad de $8,34 millones, tendrá que pagar un poco más de $917.000.

Por su parte, una empresa de venta al pro mayor de productos farmacéuticos, con ingresos por $ 189 millones y utilidad de $9,33 millones, desembolsará $538.670. En el caso de bancos u otro tipo de instituciones financieras, con ingresos por $74 millones y utilidad de $10,68 millones, la contribución ascendería a $864.534.

La directora del SRI recordó que este pago anticipado podrá ser usado, en 2021, como crédito tributario, es decir, se podrá servir para descontar con el monto de impuestos a cubrir el próximo año.
Los contribuyentes que no está sujetos a este pago anticipado son: micro, pequeñas y medianas empresas; con domicilio tributario en Galápagos; líneas aéreas; sectores acuícola,
turismo y agrícola; y, negocios en donde el 50% de los ingresos provengan de la exportación.

Otras fuentes de financiamiento no se descartan ante la crisis de liquidez en la caja fiscal, con más de 500 millones en atrasos con proveedores, pagos de sueldos públicos con casi un mes de retraso y deudas con municipios y otras instituciones, Andrade no descarta ninguna opción adicional para recaudar más recursos para el Estado.

En este sentido, la funcionaria aclaró que están sobre la mesa y se discuten varias alternativas, incluidas las propuestas por Manuel González, economista y miembro del Consejo Asesor Presidencial. Esas propuestas incluyen un aumento, en 2021, del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y un impuesto a los grandes patrimonios para este año patrimonio.

“Somos respetuosos de los criterios que se presentan. Sin embargo, hay que recordar que un alza o baja en el IVA necesita de reforma de Ley. Todos esos temas están sobre la mesa y se discuten. Si hay una propuesta concreta desde el ejecutivo se lo comunicará en su momento”, aseguró.