Ciudadanos degustaron platos entre música, risas y alegría

IBARRA.- Con canciones en diferentes géneros musicales se amenizó la hora del almuerzo para todas las personas que llegan hasta el Comedor Municipal, ubicado en el sur de la ciudad.

El momento de la comida se convirtió no solamente en el tiempo para servirse los alimentos, sino también para disfrutar de un espectáculo con artistas, la tarde del jueves.

La Orquesta Joven del Ecuador llegó desde Quito hasta Ibarra para realizar la presentación, en donde entregaron lo mejor de su repertorio durante poco más de una hora.

Diego Carneiro, director de la Orquesta Joven del Ecuador, comentó que la intención fue llevar música de calidad. “Con un mensaje de esperanza, amor, alegría e integración y es música para el alma porque la gente no solamente se alimenta con comida física, sino también espiritualmente”, dijo.

Él junto con otros músicos se apostaron en el centro del comedor municipal y allí realizaron su presentación. En las mesas, familias enteras de personas en movilidad humana o personas en situación de calle degustaban un plato de comida.

Antes de ingresar existió un protocolo de bioseguridad para precautelar la salud de todos los asistentes, por lo que se verificó que cada persona que llegaba porte un cubre bocas y se pedía que se laven las manos en un grifo ubicado al ingreso del comedor.

La presentación que se realizó el pasado jueves no será la única que se llevará a cabo, se espera que dentro de los próximos seis meses la orquesta llegue al Comedor Municipal una vez al mes para dar un recital, aseguró Carneiro.

Por su parte, Susana Rincón, monitora del Programa Mundial de Alimentos en la provincia de Imbabura, indicó que la iniciativa no solamente se dará en Ibarra, sino que se espera replicarla en todas las provincias en donde el programa tiene presencia a nivel nacional.

“Queremos poner algo de música y alegrar a nuestros beneficiarios”, acotó.

Las personas que asistieron al lugar mostraron su emoción de poder disfrutar un poco de música mientras comían, algunos aseguraron que a pesar de los problemas de la vida cotidiana el hecho de recibir un plato de comida caliente y el tener la compañía de los músicos fue gratificante para su alma y para su corazón.

Marcela Mena, responsable de la Unidad de Inclusión Social del Municipio de Ibarra, indicó que es gratificante el ver la sonrisa de las personas.

Además, aclaró que el proyecto del Comedor Municipal es financiado por el Programa Mundial de Alimentos de la Organización de Naciones Unidas.