Cine europeo se proyectará en Cotacachi

Quito. Sesenta películas europeas se proyectarán a partir de este 26 de septiembre en ocho ciudades ecuatorianas, en el marco del festival Eurocine 2018, que tiene el acento puesto en temas de derechos humanos, informó la delegación de la Unión Europea (UE) en Quito. En Cotacahi se proyectarán cuatro cintas, el 5, 6, 12, y 13 de octubre, en la sala Ami Cine Teatro.

Inga Krastina, jefe de Política, Visibilidad y Comunicación de la UE, explicó a Efe que las películas, cortometrajes y documentales se presentarán además del canton imbabureño, en Quito, Guayaquil, Cotacachi, Cuenca, Loja, Riobamba, Manta y Portoviejo.

Participarán obras de Alemania, Austria, Bélgica, España, Eslovenia, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, Países Bajos, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Suecia y Suiza, como país invitado.

La embajadora de la UE en Ecuador, la belga Marianne Van Steen, indicó a Efe que esta edición del Eurocine ofrece la sección “En foco: más humanos”, a propósito de la celebración de los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y en ella se cuestiona sobre la igualdad, la justicia y la libertad.

“En un mundo cada vez más polarizado, esas películas nos invitan a reflexionar sobre los valores universales que compartimos y los derechos que tenemos que defender”, indicó.

Según Krastina, oriunda de Letonia, en el festival se ofrecerá una retrospectiva, la mayor presentada por primera vez en Ecuador, dedicada al cineasta Aki Kaurismaki, uno de los más grandes directores del cine finlandés de todos los tiempos.

Estará compuesta por diez largometrajes y nueve cortometrajes que van desde 1983 hasta el más reciente, “Al otro lado de la esperanza”, estrenado en 2017 y con el que se inaugura hoy el festival en Ecuador.

Otras secciones se dividen en “Europa al día”, “Memorias”, “Ramona: Petite Cinémathéque” y “Miti/miti” ó 50/50 compuesta por obras de realizadores ecuatorianos con películas filmadas en escenarios europeos o co-producidas con Europa.

Van Steen destacó la importancia del festival porque promueve un acercamiento entre Europa y Ecuador, más allá de lo comercial.

“Compartimos mucho”, apostilló al considerar que los europeos y los latinos son “los más similares en el mundo” en valores, historia, tradiciones, entre otros.