Cincuentenario del primer alunizaje

El 21 de julio de 1969, hace cincuenta años, el astronauta estadounidense Neil Armstrong pisó por primera vez el suelo de la Luna. Al posar su pie Armstrong pronunció la célebre frase: “Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”.Después de aquella hazaña el programa Apolo viajó seis veces más con tripulación y tuvo éxito, pero finalmente fue cancelado en 1975. Ese programa fue ordenado por John F. Kennedy en 1961 cuando el gran presidente norteamericano pidió a la Nasa que consiga colocar un ser humano sobre la Luna y traerlo de nuevo a la Tierra, sano y salvo, objetivo que debía cumplirse antes de finalizar la década. Este hecho –llegar a la Luna- determinó la superioridad de Estados Unidos frente a la Unión Soviética en la carrera espacial, uno de los frentes incruentos de la Guerra Fría en que se habían enzarzado las dos potencias.

Kennedy no fue testigo de la exitosa hazaña porque fue vilmente asesinado en 1963, pero la Nasa cumplió con su mandato.

Armstrong tuvo una extensa carrera. Fue un ingeniero y piloto de pruebas, sometido a ensayos extremos. Su sangre fría, su resistencia y el pragmatismo de sus decisiones inclinaron a la Nasa al elegirlo como jefe de la primera misión a la Luna. Cuando le preguntaron sobre los rumores de que nunca alunizaron dijo: “algún día alguien traerá de vuelta la cámara que dejé allá arriba”.