Cien días de dificultades económicas

pag3f1Un panorama no tan alentador, relacionado especialmente con el desfinanciamiento, es lo que afronta Álvaro Castillo  en sus 100 primeros días como alcalde de Ibarra.
La mayor dificultad está en Participación Ciudadana; más de USD 2 millones destinados a parroquias se dispusieron para otras obligaciones, en la anterior administración, explicó.  
Del presupuesto aprobado de 2014 es mínima la cantidad con la que contará la Municipalidad, pues se cumplirán con los compromisos pendientes.

¿qué se ha hecho? Castillo afirmó que ha sido un tiempo de revisar tres obras contratadas por la anterior administración, como el excuartel militar, el camal y los adoquinados, “con estudios mal hechos e incompletos”.
El proyecto de adoquinados está suspendido porque la empresa contratista no justificó sus trabajos, pese a las transferencias del Municipio. El contrato será suspendido de forma definitiva.
El lío con el excuartel militar es grave – dijo Castillo- pues  se invertirán USD 5 millones en una propiedad que no es del Municipio sino del Ministerio de Agricultura.
Para su gestión como alcalde ha contratado a cerca de 40 personas, y creó las coordinaciones de Cultura y Deportes, mientras suprimió el puesto de Administrador General del Municipio y se abrió la Dirección de Desarrollo Institucional, con la misma partida. Comunicación fue el primer revés con la salida de su director. “Yo soy rápido en mis decisiones si no funciona, pues hay que cambiar”, enfatizó.
No pide confianza a los ibarreños; “pido que miren lo que vamos a hacer; las acciones hablarán solas”, aseguró.
obra anhelada. 3 200 comerciantes forman parte del mercado Amazonas; de acuerdo al resultado del catastro realizado al interior y en las afueras del lugar.
Con estos resultados, Castillo ofrece iniciar el diseño de lo que será el nuevo mercado.
Es enfático al decir que no existe conflicto en el tema de la ubicación y que se construirá junto a la terminal terrestre en un área de tres hectáreas y que, en el segundo mes de 2015 se realizará la declaratoria de utilidad pública para la expropiación.
Es un alcalde que espera solucionar un litigio con la familia Morejón, propietaria de los predios donde se piensa construir el nuevo mercado, situación con la que no pudieron sus antecesores.
Piensa que no es necesario imponer a los comerciantes, sino el diálogo con las 28 organizaciones. 35 a 40 millones costaría el nuevo mercado.