Cerca de 17 papeleras son afectadas por mes

Ibarra. En principio se buscaba que los ciudadanos que lleven papeles en los bolsillos tengan un lugar donde poder arrojarlos.

Hojas volantes, envolturas, vasos, servilletas y platos desechables podían ser colocados en las llamadas papeleras o tachos de basura.

Con el tiempo estos objetos fueron mal utilizados, destruidos y hasta robados de diferentes calles del centro de la ciudad.

En algunas vías como la Chica Narváez, la Flores o la Simón Bolívar todavía estos tachos se mantienen intactos, otros con daños evidentes en su estructura, pero lo que más llama la atención son los esqueletos o tubos que permanecen todavía en las aceras y que evidencian que en el lugar ya no queda nada de lo que alguna vez fue un proyecto para mantener limpia la ciudad.

Daños. Son cerca de 120 papeleras que se han repuesto y las han vuelto a dañar, desde que se inició su gestión la actual administración. Es decir desde mayo del 2019 se han reparado y se han vuelto a destruir cerca de 17 papeleras por mes.

Para Edison Pozo, director de Gestión Ambiental de la Alcaldía, esto representa un gasto para el Municipio pero, más que el dinero, evidencia una falta de conciencia de ciertos ciudadanos que no cuidan los bienes del cantón y que en casos puntuales utilizan de manera inadecuada estos basureros llenándolos con fundas grandes y todo tipo de desperdicios, desconociendo u olvidando que pa-ra esto tienen los contenedores grandes.

Medidas. “Hemos tomado la decisión de sacar las papeleras de los lugares en donde más de una vez hemos hecho la reparación o sustitución de las mismas”, indicó Pozo.

No existe una cifra exacta de las papeleras que se encuentran en buen estado porque es un número que va en decremento, sin embargo Pozo detalló que los sectores en donde más incidencia de daños y desaparición de papeleras existen son en la parte centro-oeste de Ibarra, en el cuadrante que va desde el parque Pedro Moncayo en dirección a la avenida Jaime Ri-vadeneria. “Vamos a retirar todas las papeleras dañadas porque no le están dando un buen uso y las hemos reemplazado más de una vez. No hemos quitado las dañadas aún porque no tenemos herramientas adecuadas para cortar los tubos, agregó.

Costos. En principio este proyecto le representó a la ciudad un valor de 80 mil dólares y mantenerlos le representan un estimado de USD 8 000 al año, cifra que, según Pozo, podría designarse a otras actividades y no para reponer estos objetos que son afectados “por ciudadanos que no le quieren a Ibarra”.

El director de Ambiente citó ejemplos como Ciudad de México y Beijing en donde a cada paso se encuentran papeleras en buen estado.

Materiales. Estos tachos fueron elaborados con material de plástico polietileno, poseen un soporte de aluminio de unos 100 centímetros y una capacidad de recolección de 50 litros. Su costo inicial fue de USD 80 por unidad, con la respectiva implementación. Según el proyecto de la anterior administración se colocaron cuatro papeleras por cuadra a 15 metros de cada esquina. Para lo cual se hizo un agujero de 30 centímetros de profundidad.

Una papalera sustraída no solo que es un gasto, sino también un riesgo de accidentes para los peatones.