Centro comunitario para cabildo de Athal

p7Los 120 habitantes, correspondientes a las 40 familias que conforman la comunidad de San Francisco de Athal, pertenenciente a la parroquia San José, cantón Montúfar, cuentan con un lugar de encuentro para los eventos religiosos y culturales.

integración. Cecilia Flores, junto a sus hijos Pedro (6 años), Gardenia (10 años) y vecinos del sector, en medio del frío y la llovizna, arribaron hasta la Plazoleta y participaron de la inauguración del Centro de Desarrollo Comunitario, con la celebración de la eucaristía de acción de gracias, presidida por Fausto Gaibor, obispo de la Diócesis de Tulcán.

solidaridad. San Francisco de Athal, cuenta con una superficie de 1.374, 2 hectáreas. Para los moradores de esta comunidad, este espacio era necesario para fomentar la unidad entre todos los comuneros, mediante su participación en el desarrollo de diversos eventos, religiosos y culturales.

Además, la solidaridad aún se practica en el sector rural, “parte del mobiliario fue donado por comunidades vecinas de Canchaguano, El Chamizo y el Capulí”, resaltó el dirigente.

inversión. La ejecución de la obra, se cristalizó con la donación del terreno por parte de la comunidad, como una contraparte para la construcción. El aporte de 30 mil dólares del Gobierno Autónomo Descentralizado de Montúfar y 30 mil dólares del Gobierno Provincial del Carchi. “El trabajo en el secto rural continúa en base a la priorización de las obras por parte de los comuneros y en coordinación con los dirigentes, autoridades cantonales y provinciales”, manifestó Juan Acosta, alcalde de Montúfar.
criterio. El párroco Tito Chalá, reconoció el aporte de los habitantes, gestión de los dirigentes y apoyo de las autoridades, para edificar el Centro de Desarrollo Comunitario, que hacía falta para realizar las diversas actividades que se programan en la comunidad.

presidente. Por su parte, Miguel Quitiaquez, presidente de la comunidad de Athal, se mostró satisfecho por la construcción del Centro de Desarrollo Comunitario de este sector, el dirigente lleva más de 15 años al frente de la directiva y reconoce que sin duda estas obras han cambiado la imagen de la comunidad. “Agradezco toda la predisposición de nuestras autoridades por aportar al adelanto de nuestras comunidades. Sabemos que su esfuerzo siempre está encaminado al bien común y también estamos conscientes que si ustedes están al frente es garantía de trabajo”, expuso.

autoridad eclesial. Fausto Gaibor, obispo de la Diócesis de Tulcán se mostró complacido por la construcción de esta obra, que es un espacio para la reflexión y tendrá como objetivo la celebración de la eucaristía, cuando se lo creyera conveniente en este sector, recordó que la unión y el objetivo común de trabajar por el bienestar de todos, impulsa el desarrollo de la comunidad,