Caso Amelia, abuso que se destapa luego de varios años

Amelia (nombre protegido) es una joven mujer que las circunstancias la hicieron valiente, luchadora y sobre todo convencida de que la justicia en este país no está muerta; por el contrario su fe y su dignidad, hoy buscan que su caso no quede en la impunidad.

Amelia es una de las tantas niñas que en este país han sido abusadas sexualmente, pero como es casi “normal”, el monstruo está cerca a ella, a su familia, en el día a día.

Hoy que han pasado varios años, Amelia, apoyada por colectivos nacionales, quiere que su caso salga a la luz para evitar que se repita en otros, que por falta de recursos, por las trabas propias de los procesos o porque en ciertas instancias no están profesionales éticos, los casos quedan en nada y los violadores y agresores caminan por las calles libremente, quizá buscando otras víctimas, sabiendo que el velo de la impunidad los cubre y los protege.

La doctora Gladys Terán, que está al frente del caso Amelia, señaló que “cuando Amelia tenía 6 años fue agredida sexualmente por un vecino y ‘amigo’ cercano de su familia. En este caso no se consideraron las pruebas presentadas, la condición genética de Amelia y su edad, pues las agresiones duraron desde los 6 hasta los 10 años.

Los jueces no consideraron que el testimonio de las sobrevivientes de violencia sexual es el principal elemento para demostrar culpabilidad”.

Amelia en su testimonio señala que el agresor quedó libre de culpa “y sin tomar en cuenta todas las cosas que demostraban que mi historia era cierta, aunque se supone que debían creerme desde el principio, sin importar todas las pruebas deciden dejarlo en libertad y una vez más mi mundo se vuelve a derrumbar. Yo solo puedo pensar ¿y si fueran sus hijas, sus esposas, sus hermanas? ¿También les dirían mentirosas?”, señaló, al acotar: “Solo puedo decir que una víctima no miente y que ninguna de nosotras seríamos capaces de crear o inventar una historia similar.

Gracias a las terapias, Amelia revela a su familia las agresiones sexuales de las que fue víctima en su niñez y con su apoyo en el 2018, inició el proceso legal en contra de Orlando P.
Amelia, cuya madre es ginecóloga, nació con una patología genética llamada Ehlers Danlos que provoca flexibilidad extrema en sus mucosas (vaginal), extremidades y articulaciones.

A causa de este síndrome su himen dilatable no produjo desgarro durante las agresiones sexuales. Para los jueces no fue “suficiente” todas las pruebas presentadas en la audiencia de juzgamiento y el 29 de junio de 2021 dejaron libre al agresor, ante esto se ha iniciado un proceso de apelación.