Casa patrimonial será restaurada y se convertirá en museo

Ibarra. Posiblemente la palabra “Epicurs” traerá muchos recuerdos a los ibarreños. Así se llamaba el salón que acogía a los ciudadanos luego del trabajo.

Aquí en esta casa, ubicada entre las calles Sucre y Grijalva ahora se la está restaurando por parte del Municipio para convertirlo en el moderno museo.

“El que no se chumó ahí, no conoce Ibarra”, así dicen los ciudadanos que hace unos diez años se reunían para jugar el tradicional 40. Bebidas tradicionales y el conocido “puntas” se servían en este lugar.

Abandono. La infraestructura estuvo en incuria o abandonada por más de 15 años, así lo confirmó Teresa Villalba, responsable de la Unidad de Patrimonio de la municipalidad de Ibarra.

Explicó que es una casa de tipología colonial pero de época republicana, “es una casa que se emplaza (sitúa) en forma de U. con un patio central y una edificación en el centro”.

Según relatos de historiadores, es uno de los inmuebles más antiguo construido después del terremoto, a partir de 1872.

“Los cimientos son de piedra, tiene una galería aporticada de ladrillo con arcos de medio punto y en la planta alta existía otra galería pero sustentada con pilares de madera, donde se asentaba la cubierta”, añadió Villalba. En esta primera etapa se está invirtiendo cerca de 220 mil dólares, que consiste en la consolidación total de la estructura y de la arquería (arcos) que presentan desgastes por erosión. También se consolidarán los muros de adobe con inyección que contiene cal, cemento, arena de río y que va a ser que tengan más resistencia. Teresa Villalba dijo que está previsto que la “casa vieja” se convierta en el museo de la memoria del terremoto de 1868. Mientras que la planta alta de esta casa será usada para las oficinas de la futura empresa pública de Patrimonio.

Nickole Padilla, residente de obra, indicó que la edificación se encontraba en mal estado y con maleza en su interior, las columnas desgastadas y la madera también tenía polilla.

Trabajos. La arquitecta mencionó que se trabajará en la consolidación tanto de las columnas como de muros, ya que tienen varias fisuras, posteriormente se colocará la estructura de madera en la cubierta y sobre esta se ubicarán planchas de fibrocemento y teja.

En la casa trabajan de lunes a viernes 15 personas, pero en estos días entrará el grupo de restauración.

Así es el panorama dentro del inmueble ubicado en las calles Sucre y Grijalva, la edificación del centro nos traslada a la época antigua que vivían los ibarreños.
Anteriormente en las construcciones no se usaban las columnas, los muros eran los que resistían una segunda planta.