Casa de paja se construye en Otavalo

Otavalo.- La construcción biosustentable busca ser una opción viable para quienes estén pensando en levantar su vivienda. En el sector La Magdalena, salida norte de la ciudad, se está trabajando en un proyecto de este tipo, en el que se utilizan materiales de bajo impacto ambiental.

La primera casa realizada en el país con la técnica Nebraska, fardos de paja de muros portantes, ya tiene un avance del 80%.

Proyecto
Llegando a la Magdalena, a los pies de un bosque de eucaliptos, se observó a nuestra llegada una edificación cuyas paredes de paja, sostienen el peso de un techo de madera y metal.

La obra es parte de un proyecto académico y práctico que buscan atraer el interés de la ciudadanía hacia el uso de este tipo de materiales para la construcción de viviendas. El proyecto también es parte de una investigación doctoral entre la Universitat Politècnica de València y la Universidad Central del Ecuador.

“Esta es una investigación de largo aliento que quiere terminar con una propuesta de normativa para que en el Ecuador, toda persona que quiera construir con este material (paja), pueda ampararse en una reglamentación y no tenga problemas en hacerlo”, explicó Paulina Viera, líder en investigación de construcción con fardos de paja en Ecuador.

Ventajas
Quienes impulsan el proyecto aseguran que la construcción tiene alta resistencia al fuego y es antisísmica. Según Viera, se han realizado pruebas en la Universidad Central, con el apoyo de la Escuela Politécnica Nacional para comprobar la resistencia de los muros construidos con esta técnica obteniendo buenos resultados.

“Hemos ensayado muros aplicando carga lateral y se ha probado que su comportamiento si permite la construcción de viviendas sismo resistentes”.
Las paredes de estas viviendas también funcionan como un aislante térmico y sonoro, brindando mayor confort a sus habitantes.

Inversión
Este sistema constructivo, no necesariamente es más barato que una casa de hormigón. “Con el compromiso de trabajo comunitario a base de mingas durante todo el proceso, con unos seis mil dólares, se puede levantar algo como este proyecto”, explicó Norié Cadena, bioconstructora que forma parte de este proyecto.