Casa del poeta

Podemos formar una Casa del Poeta desde la familia, generando un ambiente lector con una biblioteca familiar, ya que el mejor regalo es un libro. Debemos enseñar junto al mundo de la lectura, porque un buen lector se puede convertir en un buen escritor y formarse como orador.

El club de lectura y escritura es importante en los colegios. El club de Literatura, forma escritores. Un narrador puede transformarse en poeta, usando el pensamiento metafórico. Hay que formar a: recitadores, declamadores, disertadores, oradores, narradores y poetas. Ir de lo simple a lo complejo.

Hay poemas que son canciones. “El alma en los labios”, del guayaquileño Medardo Ángel Silva, es un poema convertido en canción. El quiteño, Enrique Espín, tiene en “Pasional” no solo una canción sino un poema. “Al besar un pétalo”, del imbabureño Marco Tulio Hidrobo es un poema. Gustavo Alfredo Jácome, de la “Balada de amor a Otavalo”, se inspiró en su Ciudad. El poeta ibarreño Carlos Suárez Veintimilla, en la naturaleza imbabureña.

El anteño Jorge Renán Salazar tiene canciones que son poemas. En el Conservatorio de Música que había en Atuntaqui se interpretaba melodías cuyas canciones eran poemas. El Municipio debe crear la Casa del Poeta, que tiene al Palacio del Poeta, en Quito, presidido por el anteño Luis Rivadeneira, para conservar las poesíasde: Pedro Manuel Zumárraga, Rafael Arias, Gustavo Báez, Gonzalo Aguinaga, Marcelo Arteaga, Pablo Salgado, Luis Rivadeneira, entre otros.