Carmen Carcelén pide ayuda para venezolanos vulnerables en Juncal

Carmen Carcelén, conocida como la “madre coraje” de más de 8.000 venezolanos que han pasado por su casa en la provincia ecuatoriana de Imbabura, clamó este viernes por ayuda a las autoridades para que atiendan a un grupo de migrantes en condición de vulnerabilidad, trece de ellos niños.

Carcelén dijo a Efe que el grupo fue desalojado esta semana de una casa abandonada, luego durmieron a la intemperie en la parada de autobuses del Juncal, para finalmente ser acogidos en la iglesia, donde se encuentran en este momento, “pero requieren más atención”.

Detalló que se trata de 21 venezolanos, entre ellos, dos mujeres embarazadas y trece menores de edad desde cuatro meses hasta ocho años, y dos con síntomas de deshidratación.

“Ahorita están en mi casa, los trajeron para bañarlos. Como el pueblo me regaló ropita, les cambiamos y se los devolvemos a los papás que están en la iglesia”, anotó.

Tras una revisión médica, se determinó que cuatro de los niños tienen diarrea, otros desnutrición, un adulto sufre amebiasis, y otro diabetes y “no cuenta con medicamentos porque le robaron las pastillas en el camino”, relató Carcelén.

Y agregó que ella ha debido hacerse cargo de una niña de un año mientras su madre es atendida en un hospital a la espera de que le puedan controlar una infección en su avanzado estado de gestación.

Carcelén, de 49 años, se hizo famosa por protagonizar una de las muestras de solidaridad individual más conmovedoras en Ecuador durante el proceso de migración venezolana, al acoger en su casa a miles de ellos a su entrada al país estos últimos años.

Madre de ocho hijos, vendedora de frutas y costurera, no tiene grandes ingresos, pero si gana 100 ó 200 dólares los invierte en comida para los migrantes.

En momentos en que el país atraviesa por una emergencia sanitaria por el coronavirus, esta “madre coraje” comentó que ha entregado a los venezolanos equipos para dormir en la iglesia pero que, poco a poco, se le acaban los alimentos que ciudadanos solidarios de zonas cercanas le donaron el fin de semana.

La Defensoría del Pueblo gestionó asimismo la entrega de paquetes de alimentos a través de la Tenencia Política, pero esos productos también están por terminarse.

“El problema es que el pueblo pidió que desalojaran la iglesia y que les dieran algún albergue, pero hasta ahora no ha pasado nada”, se lamentó Carcelén, que teme que este viernes tampoco se solucione el asunto porque entró ya en vigor el toque de queda, que terminará mañana a las 05:00, como todos los días desde el pasado miércoles.

Fuentes del Ministerio de Inclusión Económica y Social aseguraron a Efe que intentan, al momento, agilizar la ayuda para armar un albergue.

El caso de los venezolanos vulnerables en El Juncal se suma al de otras miles de personas en Ecuador que buscan ayuda en momentos en que se vive una emergencia sanitaria con más de 1.600 contagiados por el COVID19.

De acuerdo al Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE), 36 personas han fallecido por coronavirus, la mayor parte (22) en la provincia del Guayas, la más afectada con 1.175 contagiados.