03-08-2019 | 17:09

‘El Chino’ llenó las paredes de Tulcán de color y arte

El gran sueño de Anderson ‘El Chino’ Sánchez, es pintar murales en Europa. Mientras tanto tiene en agenda para este año en diseñar tres murales.

Ibarra. Ha perdido la cuenta de los murales que ha pintado, pero lo que no ha olvidado es que cada vez que la gente mira sus obras de artes les arranca una sonrisa y según ‘El Chino’ como le conocen a este joven artista, eso no tiene precio. Anderson Sánchez tiene 28 años de edad, es tulcaneño y lleva más de una década pintando murales.

“Empecé pintando letras que comúnmente se denominan graffitis. Pero con el tiempo me incline al estilo de realismo que es hacer rostros. Poco a poco perfeccioné mi estilo”, dijo el universitario de la carrera administración pública.

Sus obras se reflejan en toda la provincia del Carchi. Por ejemplo su talento se ha expuesto en ciudades como: Mira, Bolívar, Huaca, Julio Andrade y Tulcán.

Las últimas obras y las que más llamó la atención a propios y extraños fue el rostro del campeón del Giro de Italia Richard Carapaz, que se reflejaron en Julio Andrade y en Tulcán.

Esos murales captaron la atención de medios nacionales e internacionales.

Según Anderson lo que hace con su creatividad y con la pintura es sacar una sonrisa de las personas cuando miran sus obras.

Objetivo principal. Anderson como todo artista busca cruzar fronteras con sus trabajos.

Él sueña en pintar fuera del país. A pesar que no tiene una ciudad específica en la cual le gustaría trabajar, aseguró que su sueño es viajar por todo el mundo.

“Hay postulaciones a nivel nacional para diferentes eventos de mural y graffiti. Por ejemplo a Guayaquil, Quito, Riobamba, Salcedo o Mompiche. Lo que busco es transmitir y generar emociones de felicidades, de vida y de mucha alegría. Una ciudad gris se ve muy triste pero llenando de color ayuda al ser humano a apreciar la vida de una buena forma”, manifestó el artista. Sin duda que su meta no queda ahí, pues ‘El Chino’ confesó que otro de los objetivos es atrapar al visitante nacional y extranjero ya que considera que una ciudad con cultura genera turismo.