20-09-2019 | 08:30

Adulto mayor entre el olvido, abandono y sin identidad

Tras un cotejamiento de huellas dactilares en el Registro Civil de Tulcán se comprobó que el anciano no tiene nombre ni se sabe quién es.

Tulcán. Un caso sui géneris de falta de identidad se registró ayer en la capital carchense.

Un adulto mayor que se encontraba en estado de indigencia, fue rescatado por los técnicos del Ministerio de Inclusión Económica y Social.

Operativo. Tras un llamado de los moradores de la comunidad de Chután Bajo en la parroquia González Suárez del cantón Montúfar, técnicos cooperantes del convenio Mies-Conagopare, acudieron al lugar para conocer la situación.

Tras verificar las condiciones del anciano, que habitaba en los exteriores de un terreno en el sector bajo en una improvisada covacha se procedió a retirarlo del lugar.

El hombre que no tiene registro y que tiene discapacidad fue trasladado hasta el hospital de San Gabriel para su respectiva valoración.

De acuerdo al informe médico el anciano no habla y padece de esquizofrenia.

Acompañamiento. Una vez recuperado se lo trasladó hasta el Registro Civil para conocer su identidad.

En un principio todo parecía indicar que el ciudadano era originario la parroquia Marcos Espinel del cantón Pillaro en la provincia de Tungurahua.

Se tenía indicios que respondía a los nombres de Luis Adán Álvarez Guamaní de 56 años de edad.

Sin embargo a la hora de la identificación y cotejamiento de las huellas dactilares, el sistema arrojó una respuesta negativa, lo que originó la sorpresa de propios y extraños.

En espera. Aunque no se pronunciaron de manera oficial, por disposición nacional, los técnicos de la institución, explicaron que los indicios que se tenían no correspondían a la del hombre.

La medida desencadenó otro problema pues a decir del MIES se necesita de una identificación para realizar el ingreso a los albergues o casas de ayuda social de la provincia.

Con la cédula de identidad, el anciano adquiere su derecho al acceso a salud y a llevar una vida digna sin derecho a discriminación alguna.

Sin lograr identificarlo y establecer su procedencia el adulto mayor fue trasladado hasta un hogar de la localidad que regenta el MIES para seguir con el proceso investigativo.