23-08-2019 | 07:00

En la piscina de la U.E Bolívar, nadar es misión imposible

Paradójicamente durante la inauguración del escenario deportivo se hizo una exhibición deportiva de todas las disciplinas, menos de natación.

Tulcán. Han pasado 17 meses y 521 días y la piscina semiolímpica de la Unidad Educativa Bolívar en Tulcán, se ahoga en el olvido e incertidumbre.

Brazada izquierda. Desde su inauguración el 20 de marzo de 2018, las cosas empezaron mal. A pesar del pomposo acto que se realizó en el escenario, donde hubo una exhibición de todos los deportes, menos de natación el lugar sigue cerrado.

Literalmente el 1’567.297, 65 dólares que costó su construcción es un desperdicio.

Los grandes perjudicados son los nadadores y padres de familia. Ellos triplican sus esfuerzos para mantener una disciplina que está creciendo en la provincia.

Sin un lugar apto. Las piscinas que existen en la ciudad son recreativas y no cumplen las exigencias mínimas para un deportista. Sin embargo los nadadores del club ‘Swimming Tulcán’ hacen lo posible para entrenarse. El escenario está bajo la administración del distrito de Educación Tulcán-Huaca pero este no ha podido activar el escenario. Los altos costos para su funcionamiento son la principal limitante.

Desde el distrito. “Hemos realizados todos los trámites administrativos y técnicos. Ya se han establecido los rubros respectivos para contratar una empresa que participe en el mantenimiento y funcionamiento de la piscina”, asegura Jery Narváez, director distrital.

Según el funcionario están a la espera desde planta central para que se autorice a la coordinación zonal, la entrega del presupuesto respectivo. Otra de las acciones a decir de Narváez, es suministrar los insumos necesarios para que la piscina sea administrada por la misma institución.

De lujo, pero olvidado. Las características del escenario son las propensas para un entrenamiento de nivel. Este es una piscina semiolímpica de 25 m de largo y 1.80 m de profundidad.

Además tiene una piscina para niños, sauna e hidromasaje, baterías sanitarias, graderíos, gimnasio multifuerza y gimnasia rítmica, cuarto de máquinas y parqueaderos. Al momento todo eso está abandonado y sin uso, pues desde hace casi un año que el escenario cerró sus puertas.

Anuncio. Diego Bucheli, coordinador zonal de educación, reconoce que la situación es materia de análisis. “Estamos viendo un modelo de gestión que se pueda trabajarlo. El problema pasa por el costo de mantenimiento. Darle la administración a la Federación Deportiva del Carchi es una posibilidad, hay que sentarnos a conversar con ellos”.

Desde FedeCarchi. Elizabeth Pillajo, administradora de la Matriz del Deporte, asegura que presentaron un proyecto al distrito de Educación, para utilizar el escenario.

“Hemos presentado dos proyectos, el año pasado realizamos el vacacional ahí. En este año, no lo hicimos por el costo. Nuestro proyecto buscaba que Fedecarchi se haga cargo de la administración total del escenario pero no tenemos respuesta”, especifica la dirigente.

Curiosamente la institución deportiva es la única del país que no tiene escenarios propios.

El estadio Olímpico es predio municipal y el resto de escenario como el estadio de atletismo es propiedad de la Prefectura del Carchi.