En la cárcel de Ibarra fabrican féretros para víctimas del covid-19

Un grupo de privados de libertad elaboran, en la cárcel de Ibarra, tres ataúdes cada dos días, que servirán a las víctimas de coronavirus en la provincia.

 

IBARRA.- Durante ocho horas diarias, cuatro privados de libertad de la cárcel de Ibarra se congregan en un espacio que estaba destinado como aula, para elaborar féretros que llegarán a las familias de escasos recursos que pierden a sus seres queridos, a causa de la Covid-19. Luego del desayuno los internos del Centro de Privación de Libertad de Personas Adultas Varones de Ibarra, inician con la labor para aportar, con su trabajo y habilidad, a la emergencia sanitaria nacional.

Sobre la iniciativa en la cárcel de Ibarra.
Todo el proyecto inició luego de que el Ministerio del Ambiente donara 9,81 metros cúbicos de producto forestal, que fueron decomisados a personas que cometieron infracciones ambientales. A este aporte se sumó la donación de insumos y herramientas desde una ferretería de la localidad, que permitió que los PPL se pongan ‘manos a la obra’, según informó el director del centro, Jaime Yacelga.

Cada dos días, los internos culminan tres ataúdes, que luego pasarán a la fase final de acabados, antes de ser entregados a la Gobernación, para que se destinen a las diferentes familias. Al frente de la iniciativa se encuentra un ingeniero civil, quien ha sido un aporte fundamental en el desarrollo de varios proyectos.

El resto del equipo de trabajo son carpinteros, que con la mejor predisposición se pusieron a las órdenes para empezar a trabajar con la madera. Cada mañana se colocan una mascarilla y gafas de protección, antes de acudir a la parte lateral izquierda del centro, en donde se instaló el taller.

Declaración
Enrique P., de 49 años es ingeniero civil y se puso al ‘mando’ de la elaboración de las cajas mortuorias y mencionó que, hace un mes, el centro recibió una circular en donde consultaron si podrían hacer los féretros para las víctimas de la pandemia como donación.

“El director nos pidió y formó un grupo de carpinteros. Iniciamos con la recolección de materiales, empezando por la madera, después recibimos la donación de herramientas, para completar con las que había en el centro. Hemos logrado iniciar con la fabricación, estamos al momento cuatro personas y tres más ingresarán para el sellado, masillado y lijado de los féretros”, agregó.

Detalles
Además comentó que para ellos es bastante motivante el poder colaborar en la emergencia, ya que les permite ser serviciales a la sociedad, para que la ciudadanía tenga otra idea de los privados de libertad.

“Los diseños estructurales están a mi cargo, cada caja tiene 1,90 metros de largo, 46 centímetros de fondo y 50 centímetros de ancho, como medida estándar de tipo americano, ya que los nichos tienen un diámetro de 2,10 x 0,60 metros”, añadió el profesional, mientras supervisaba la colocación perfecta de una pequeña cruz, en la parte superior de un ataúd.