Caravana exitosa por personas desaparecidas

La Caravana por las personas desaparecidas y encontradas sin vida salió de la ciudad de Cuenca con dirección a Loja para finalizar su recorrido con un plantón en la Fiscalía de la provincia y la colocación de afiches en la ciudad, logrando su objetivo de llegar a su última parada y exigir verdad, justicia y reparación.

Con afiches y banderas de Telmo Orlando Pacheco, Yandry Herrera y Humberto Bravo, quienes desaparecieron en Loja, la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) y la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh) iniciaron cerca del mediodía el plantón en las afueras de la Fiscalía provincial.

Al último día de la caravana se unió Lilia Acosta, quien llegó desde Otavalo. Con una foto de su hijo Joshua Salinas y un megáfono en mano, gritó a viva voz su pedido porque se acelere la búsqueda de las personas desaparecidas. A pesar de que estaba en una ciudad totalmente ajena, la empatía que une a las personas de personas desaparecidas, hizo que recorra casi todo el país y que, en Loja, también sepan que su hijo jamás regresó a casa desde el 14 de febrero de 2019.

Joshua fue visto la última vez con su padre, quien vivía en un dormitorio aledaño a su departamento y, a decir de su madre, tenía problemas psicológicos. Lilia viajó incluso a Colombia, ya que sospechaba que su hijo fue llevado hasta Ipiales, sin embargo nunca se concretó la búsqueda del menor, porque el trámite debía ser pedido desde la Fiscalía de Ecuador.

Lilia agradeció a Asfadec, Inredh y al colectivo cuencano Kaleidos por el apoyo en esta, la Primera Caravana por personas desaparecidas y encontradas sin vida. Además aseguró que no pierde la esperanza de encontrar a su hijo, luego de participar en un sinnúmero de plantones con la foto de Joshua.

La manifestación en Loja estuvo acompañada de poemas dedicados a las personas desaparecidas y encontradas sin vida, a cargo de la periodista Karol Noroña, quien expresó el poema “Desde mi trinchera”, en honor a los hermanos Restrepo, desaparecidos en 1988.

Ivanna Minault, asesora legal de Inredh, señaló que gracias al impulso de las acciones públicas, se logró establecer una comunicación directa con las fiscalías.