Capturan a subjefe de FARC en Quito

BOGOTÁ (AP) — Un miembro de un frente de las FARC fue detenido en Quito y probablemente será deportado esta misma noche a Colombia, informó el lunes el comandante de las fuerzas militares colombianas.

El almirante Edgar Cely dijo que la captura de Fabio Ramírez Artunduaga, alias Andrés Guaje o Danilo, de 38 años, se produjo al mediodía de este lunes en un centro comercial de Quito, por parte de la Unidad de Lucha contra el Crimen Organizado ecuatoriana y con datos proporcionados por el ejército de Colombia.

Ramírez llevaba 18 años en las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y era parte del Frente 48, que es uno de los más combativos y que opera al sur colombiano, dijo Cely en conferencia de prensa.

El almirante agregó que ya se estudia si se paga y cuánto a las "fuentes humanas", cuyo número no precisó o si eran desmovilizados de la misma guerrilla, que aportaron datos para localizar a Ramírez. La recompensa ofrecida era de 380 millones de pesos (unos 211.000 dólares), agregó el oficial.

Indicó que desconocen desde cuándo estaba y exactamente qué hacía Ramírez en Quito.

El presunto rebelde es solicitado por las autoridades judiciales colombianas por diversos ataques, como uno ocurrido en septiembre del 2010, cuando murieron ocho policías y otros cuatro fueron heridos en un poblado del departamento de Putumayo, en la frontera con Ecuador. También por un ataque que costó la vida al teniente coronel Edgar García en noviembre en Puerto Asís, también en Putumayo.

Destacó la colaboración de las autoridades del vecino país y dijo que a los rebeldes "ya no les quedan muchos lugares para esconderse" porque los países vecinos "están respondiendo" o colaborando con Bogotá en la captura de insurgentes.

Cely se negó a hacer comentarios cuando fue consultado si la captura sería una respuesta del gobierno del presidente de Ecuador, Rafael Correa, para mostrar su colaboración con Bogotá y luego de que se conociera, el pasado 24 de junio, que la justicia ecuatoriana llamó a juicio a los integrantes de la cúpula de la fuerza pública colombiana que estaba en funciones en marzo del 2008, cuando se produjo un ataque militar de Colombia a un campamento de las FARC en territorio del vecino país.