Capacidad de perdonar

La historia se puede falsear o torcer, pero no se puede voltear como pretenden algunos.

El 30-S es un episodio que lo vimos todos, el expresidente Correa prevalido de su impulsividad fue a tratar de sofocar una revuelta policial y ahí fue vejado, insultado, agredido, al punto de tener que buscar refugio en el hospital cercano, porque además estaba en recuperación de su cirugía de rodilla.

Ahora se pretende que es culpable de haber ordenado que lo rescaten. Los militares rescatistas fueron recibidos con balas, lo que revela la agresividad de los revoltosos en ese momento, balacera que no paró hasta que el auto del presidente se alejaba.

En ese triste evento se perdieron valiosas vidas, pero se evidenció también que había muchas personas involucradas en lograr una desestabilización política del gobierno. A muchos de ellos Rafael Correa los indultó, revelando que era capaz de perdonar, una de las virtudes positivas de toda persona. Pienso que ahora, ocho años después ya no hay motivo para que los involucrados de parte y parte sigan procesados o presos.

El presidente Lenín Moreno, Julio César Trujillo y todos quienes conforman el gobierno actual deben recurrir a su capacidad de perdonar. Fiscales, abogados y jueces que no parecen haber aprendido en las aulas a impartir justicia, sino a promover venganza deberán cambiar sus actitudes, al igual que una prensa que solo quiere vivir del escándalo y la denigración de los supuestos culpables.