Cantaron villancicos kichwas

pag-6-f1OTAVALO. En lugares estratégicos del centro de la ciudad, 13 instituciones educativas de varias comunidades del cantón, interpretaron villancicos en kichwa a viva voz en la Novena Cantata Infantil Navideña.

Diciembre mágico. Dentro de la programación cultural de diciembre estaba previsto que la mañana de ayer dieran inicio los tres días de cantatas navideñas, en las que participarán más de 40 instituciones educativas de todo el cantón, así lo dio a conocer Tania Benalcázar, presidenta del Patronato Municipal.

participantes. A las diez de la mañana, en la calle Sucre entre Abdón Calderón y Juan Montalvo, 41 estudiantes de la escuela ‘General Alfonso Jaramillo’ de la comunidad Pucará Desaguadero, llegaron vistiendo sus trajes formales. Los hombres lucían camisas blancas, ponchos, pantalones blancos, sombreros y alpargates blancos y las mujeres camisas con bordado multicolor, anaco, alpargates oscuros y en la cabeza llevaban ‘uma watarina’. Ellos, media hora antes del inicio, ya estaban listos para cantar 8 canciones que ensayaron por cuatro días.

villancicos. A las diez de la mañana, dio inicio el programa.
En varios puntos de la ciudad, casas comerciales e instituciones públicas, niños de las escuelas rurales iniciaron con el canto de villancicos en kichwa. “Ñuka miski Jesús, kuyashka wawalla, shunkuman yaykuy ¡Wawalla!, ama unayaychu”, coreaban la letra del tradicional villancico ‘Dulce Jesús mío’. Las personas que transitaban por la calle Sucre aplaudían cada una de las interpretaciones que realizaban los estudiantes.
padres de familia. Fabián Lasluisa, oriundo de la ciudad de Quito, vive desde hace tres años en la comunidad Pucará Desaguadero, él no habla kichwa. Su hija, Nataly, estudia en la escuela de la comunidad y también participó en el programa realizado ayer. ‘Somos mestizos pero mi hija tuvo que aprender a cantar los villancicos en kichwa, no le costó mucho esfuerzo porque está muy relacionada a este idioma en la escuela’, dijo el padre de familia.

docentes. Dos cuadras al norte, la Unidad Educativa ‘César Antonio Mosquera’, de la comunidad Agato, también cantaban en una institución financiera de la ciudad. En el Parque Bolívar hacían lo mismo los estudiantes de la escuela ‘Kury Yuyay’, de la comunidad de Gualapuro. Los menores en toda la ciudad estaban acompañados de sus padres y docentes. ‘Es una forma de fortalecer el uso del idioma kichwa en las prácticas religiosas de los niños’, dice Olga Chicaiza, docente.