Cannabis, la alternativa para pacientes crónicos

Ibarra. Aunque recientemente se aprobó la utilización del cannabis para uso medicinal, y la noticia resulta alentadora para las personas con afecciones que realmente necesitan de este producto, existe aún desconocimiento y confusión al asociar la palabra marihuana a lo medicinal.

Varias presentaciones. A-lexis Ponce, defensor de derechos humanos y miembro de una agrupación de familias y pacientes con enfermedades catastróficas, es muy enfático en decir que el cannabis no se fuma sino que se ingiere en sus distintas presentaciones. En Ecuador se encuentra solo en aceite pero en otros países se pueden encontrar supositorios, tabletas, jarabes, tampones, etc.

Para reflexionar. “Hay que educar a la gente para que salga de un prejuicio, una idea preconcebida o un estereotipo. Así como lo hicimos con el resto de medicinas porque en 1915, en el Ecuador, se publicó en los diarios ‘Abajo los morfinómenos’ que era contra la morfina. Ahora pasa exactamente lo mismo”, dijo.

Ponce es esposo de una paciente oncológica y padre de una niña con discapacidad, es por eso que sabe del tema e incluso ha liderado esta lucha desde hace varios años atrás. Pone como ejemplo el opio, una droga que se fuma pero de donde también salen medicinas como neuryl, rivotril y por eso se llaman medicinas opiacias. “Además de esto también sale la morfina, que ponía como ejemplo anteriormente, se usa para el dolor y no se trata de que la gente va fumar todos los opios”, dice el activista.

Usos terapéuticos. Así indica que no existe ningún medicamento en el mundo que no tenga un origen natural. “El principio activo de todos está basado en una planta”, dice y explica que el uso del Cannabis se enfoca de tres formas. Estas son el terapéutico, paliativo y medicinal, el primero, por ejemplo, para condiciones leves como el insomnio, el segundo para apaciguar el dolor de enfermedades graves como el cáncer, mientras que el tercero es para enfermedades como la epilepsia.