Candidato oficialista Moreno dice comicios en Ecuador son fiesta democrática

leninQuito (EFE).- Lenín Moreno, el candidato oficialista para suceder en la Presidencia al mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, del movimiento Alianza País, aseguró hoy que las elecciones son una “fiesta democrática” que el pueblo debe disfrutar.

“Las elecciones son una fiesta democrática que el pueblo tiene que disfrutarla porque allí está escogiendo el destino que le va a corresponder en el futuro”, dijo Moreno en cortas declaraciones tras sufragar en un recinto electoral instalado en un colegio de Quito.

Se refirió a declaraciones del presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Juan Pablo Pozo, quien en su primer informe sobre el desarrollo de los comicios a tres horas de la inauguración de la jornada electoral, dijo que quedaron ya instaladas todas las juntas receptoras de voto, aunque algunas con retraso.

“Me alegro mucho que vayamos ganando experiencia y conciencia democrática”, comentó Moreno quien ejerció su derecho al voto en una mesa a vista de las decenas de cámaras que lo rodeaban, las que también pudieron captar imágenes de una papeleta que mostró al público poco antes de ponerla en el ánfora definida.

Moreno estuvo acompañado de varios simpatizantes que corearon insistentemente “Lenín presidente” y “una sola vuelta”, esto último en referencia al deseo de que las elecciones presidenciales queden definidas hoy mismo sin necesidad de un posible balotaje en abril próximo.

Los últimos sondeos, cuyos porcentajes no se pueden revelar desde hace diez días por disposición electoral, daban ventaja al candidato Moreno, exvicepresidente de Correa (2007-2013) y quien forma binomio con el actual vicemandatario, Jorge Glas, aspirante a ser reelegido en ese cargo.

Tras Moreno se situaban el exbanquero Guillermo Lasso, la socialcristiana Cynthia Viteri, el socialdemócrata Paco Moncayo, los populistas Abdalá “Dalo” Bucaram y Patricio Zuquilanda y los independientes Iván Espinel y Washington Pesántez.

En el caso de la elección presidencial, cualquiera de los candidatos podrá ganar la votación si alcanza la mayoría absoluta de votos (la mitad más uno) o, al menos, el 40 por ciento de los sufragios y una diferencia de diez puntos porcentuales respecto al segundo más votado.

Si ninguno alcanza esas cifras, se efectuará una segunda ronda entre los dos candidatos más votados, el 2 de abril.