Campaña logra evitar la venta de musgo

musgo okEl musgo es una especie en extinción que se busca proteger.

“No arranques la piel de los bosques” es la campaña que lidera la Dirección Provincial de Ambiente de Imbabura, con apoyo de la Policía Nacional y la Curia Diocesana de Ibarra.

La finalidad de la campaña es evitar la utilización de especies silvestres en pesebres y árboles de Navidad.
El coordinador de la Dirección de Ambiente, Julio César Morán, informa que la campaña se realiza desde hace siete años.
Precisó que a través de la Curia Diocesana se busca transmitir el mensaje a los ciudadanos para que no utilicen las plantas en los nacimientos y pesebres navideños, sino que empleen productos alternativos como arenilla, aserrín o inclusive musgo artificial.

En la campaña también se plantea trabajar con unidades educativas de Cotacachi y Urcuquí en las que se realizará un concurso con pesebres ecológicos.
“La función de líquenes, musgos y bromelias es captar neblina y transformarla en agua, además, ayudan a fortalecer las fuentes hídricas”.

Estas plantas se encuentran especialmente en el cantón Pimampiro y la zona de Íntag, en Cotacachi.
El coronel Roberto Sosa, comandante (e) de la subzona de Policía de Imbabura, manifestó que se coordinan los operativos para evitar la venta de plantas en riesgo de extinción.

El capitán Milton Carrera, Jefe de la Policía de Ambiente en Imbabura, explicó que las unidades de control también desarrollan la campaña en las vías para evitar que se realice la actividad ilegal.

El padre Iván Onofre, representante del Obispo de Ibarra, Valter Maggi, enfatizó que en las reuniones y eucaristías con los feligreses se informará de la campaña de cuidado ambiental, sobre todo en la época de Navidad, “en donde más se daña el ambiente, con pretexto de los nacimientos”.

En 2015 se decomisaron 107 sacos de musgo en Ecuador, ninguno en Imbabura.
Antes del inicio de la campaña sí se observaba la venta de musgo en los mercados de la provincia.
“La concienciación ha sido muy importante”, enfatizó Marcelo Pantoja, de la unidad de Vida Silvestre de la Dirección de Ambiente de Imbabura. Puntualizó que tras la campaña, la reducción de la venta alcanzó el 95 %.

Se lograron resultados efectivos para evitar la venta de musgo en época de Navidad. El mal uso de las especies en peligro de extinción es castigado con prisión de uno a tres años y multas económicas de uno a 10 salarios mínimos vitales.