Camioneta golpeó a un motociclista

accidenteRommel Mejía, se salvó milagrosamente de lo que parecía ser una muerte segura. Minutos antes de las 14:00 horas una camioneta, según testigos, no respetó el semáforo y golpeó al motociclista que terminó boca arriba sobre los adoquines de la avenida Jaime Rivadeneira, frente al coliseo de Ibarra.   

Accidente. “El Ángel de la Guarda”, de Rommel, sin duda fue el primero que lo auxilió, pues las unidades de emergencia, según testigos, tardaron de entre 10 y 15 minutos en llegar hasta el lugar.


A esa hora varias personas transitaban por la avenida Jaime Rivadeneira y Luis Vargas Torres.

 

testigos. Edison Enríquez, señaló que el señor de la moto tenía el paso y que el conductor de la camioneta debía detenerse pero cruzó la calle irrespetando el semáforo, explicó el joven de 36 años.
“El señor de la camioneta se pasó en rojo y el señor de la moto estaba pasando en verde y le zumbó a la moto contra la acera. El señor de la camioneta tuvo la culpa y se dio a la fuga”, dijo Luis Larco de 42 años de edad.

No logró huir. La multitud logró detener a Fabián G., conductor de la camioneta color blanco, placas ICR 755, señalada por los testigos como la causante del accidente.
Larco, además colaboró con los paramédicos, él aseguró trabajar en el Ministerio de Salud Pública.
“En 25 años de chofer es la primera vez que me pasa esto, pero el señor venía demasiado rápido y por eso se golpeó en la puerta”, manifestó Fabián G.
Mientras todo esto ocurría, Rommel, continuaba en el suelo, las llamadas a los números de emergencia eran reiterativos. Los testigos y curiosos no dejaban de clamar por auxilio.
Al cabo de varios minutos, una ambulancia del Cuerpo de Bomberos llegó al lugar y atendieron de inmediato al herido quien fue trasladado de emergencia a un centro de salud. Decenas de niños observaban el hecho pese a que en el lugar existía mayoritariamente la presencia de mayores de edad.  La motocicleta fue subida en el cajón de la camioneta involucrada en el accidente.
Según testigos, el casco, le salvó la vida a Rommel Mejía.