Cambio de época

Las profecías más famosas hablan de que el mundo va a sufrir un final este año. El calendario Maya legado del conocimiento astronómico de esta civilización ancestral, para muchos documento arqueológico que mide con exactitud el transitar de los días, meses, entre soles, lunas y años, dice que este equinoccio de invierno, 21 de diciembre, se terminará el mundo y así la civilización.Ante eso hemos venido escuchando varias interpretaciones, al decir que el mundo no se terminará sino que es una profecía para decir que se va a dar una época de cambio, cuestión que varios cientistas no están de acuerdo. Al canciller boliviano David Choquehuanca, en el Foro Indígena en Nueva York, le escuché decir  que la humanidad está terminando la “época del no tiempo”, porque cuando preguntamos algo siempre respondemos “es que no tengo tiempo”: no estudio porque no tengo tiempo, no hablo con mis hijos porque no tengo tiempo, no cocino chuchuca porque no tengo tiempo. Pero después del 22 de diciembre del 2012 vamos a vivir la “época del si tiempo”. Esta teoría me gustó porque tiene razón. La humanidad tiene que darse cuenta que si continuamos viviendo a este ritmo vamos a una catástrofe que nos llevará al final no solo de época sino de tiempo. Será el fin de la humanidad porque habremos terminado con la naturaleza, llenaríamos el planeta con nuestros desechos, inundaríamos con contaminación a todo nivel, habríamos comido hasta el último ser vivo y no habrá nada para nadie. Por eso más que una época de cambio, lo que si tenemos que vivir es un cambio de época, que tiene profundas connotaciones morales, espirituales, culturales, sociales, hasta políticas.   

Germán Muenala V.

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