Cambio cultural al fin de los subsidios

La anunciada terminación de la política de subsidios a los combustibles en el Ecuador para el año 2016, que actualmente alcanza los 3.800 millones de dólares anuales, la que sería sustituida por un sistema de cupos anuales de consumo a los vehículos privados, obligará a varios cambios en las rutinas, hábitos, pero sobretodo, en la cultura del país.

En nuestro editorial de ayer, destacabamos la trascendencia del hecho de que se pueda abordar esta problemática sin advertencias de medidas de hecho o anuncios catastróficos, lo que es una buena señal de la madurez de los ecuatorianos y ecuatorianas. El subsidio, -según el anuncio oficial-, continuará para el transporte público de buses y taxis y de carga, con lo cual, no habría una mayor afectación directa a los usuarios. Los propietarios de los vehículos privados temen que el cupo que se les asignaría no les cubra sus desplazamientos diarios y de fin de semana. Eso es superable con estudios técnicos de distancia. Lo importante es que la política del fin de los subsidios deberá estar enlazada con los proyectos de crear ciclovías, mejorar y ampliar la red del transporte público, permitir la importación de vehículos eléctricos y, pensar en sistemas tarifados de parqueo para desmotivar el uso de los vehículos que ahogan a las grandes y medianas ciudades del país.