Ibarra. Tras la aprobación de la Asamblea a las reformas del Código de la Democracia, que incluyen cambios para los comicios presidenciales y legislativos, regirá un nuevo sistema de asignación de escaños en el caso de asambleístas, parlamentarios andinos y concejales.

Cambios. Cristina Quintana, responsable de la Unidad Política de la Delegación Provincial Imbabura del Consejo Nacional Electoral, comentó que desde la ley reformatoria se estableció cambiar el Artículo 164. “Antes teníamos otra forma de cálculo, ahora se usará el método de Webster que implica una división con números impares al total de las listas que obtiene cada partido, movimiento o a-lianza. Esta asignación genera unos coeficientes que son en forma decreciente”, explica.

Comparación. El método D’Hondt aplica una fórmula matemática de divisores continuos (1, 2, 3, 4, etc.) que reparte el total de votos recibidos por un partido o movimiento (entre sufragios en plancha e individuales) dividido para el número de escaños de una jurisdicción o circunscripción, repartiendo una a una cada curul, hasta que no quede ninguna disponible.

Este sistema de cálculo otorgaba todas las curules a las fuerzas políticas más fuertes (mayorías), dejando con ello sin representación a los partidos o movimientos más pequeños (minorías) y se utilizaba en el país desde el 2012 durante el gobierno del expresidente Rafael Correa.

Por su parte, en el método Webster la fórmula matemática divide la votación total para diversos números impares (1, 3, 5, 7, etc.), dependiendo de la cantidad de escaños a repartir.

Con este método, de entre todos los partidos o movimientos que no tuvieran las más altas votaciones se podría llegar a repartir al menos uno de los escaños disponibles en cada elección.

Voluntad popular. Durante los debates en la Asamblea, la legisladora Vilma Andrade (BIN) quien impulso el cambio, señaló que el método D’Hont da una representación casi, en unos casos absoluta, a la fuerza política mayoritaria que, a su criterio, no refleja la voluntad popular.

Puso como ejemplo lo que ha sucedido en los últimos años con el movimiento Alianza PAIS. Dijo que un 38% de los ecuatorianos votaron por este partido, pero la representación en la asamblea llegaba al 68%, es decir, lograron un 30% más y lo cual no representaba la voluntad de la gente en las urnas.

Explicó que el método D’Hont reparte uno, uno, uno la representación según la fórmula, en tanto, que Webster reparte 1, 3, 5…, es decir, que luego del primero entraría el tercero por lo que da mayores opciones a los que siguen en la lista.

Socialización. En el CNE Imbabura ya se están preparado para la socialización de todas las reformas. “El CNE a nivel nacional hará primero la capacitación dentro de la institución y posteriormente tendremos la socialización con las organizaciones políticas, sociales y a la ciudadanía en general que quiera ser parte”, señaló Quintana.

Otras propuestas aceptadas. Entre las otras reformas, la Asamblea también resolvió que para las elecciones de 2021, la representación de las mujeres llegará a un 15 por ciento de las listas partidarias que se presenten, mientras que para los comicios de 2023 ese indicador subirá al 30 por ciento y para 2025 al 50 por ciento.

Con ello, el Parlamento busca hacer efectiva la llamada “paridad de género”, que pretende la representación de las mujeres en los procesos electorales en iguales condiciones que los hombres.

En una información recogida por la agencia EFE, la presidenta del CNE, Diana Atamaint, destacó que el Legislativo haya tomado en cuenta las observaciones propuestas por la función electoral y remarcó que la nueva normativa también considere la sanción a la “violencia política”.

“Ecuador le ha dicho sí a una democracia con equidad” y con estas reformas “se colocan los cimientos que fortalecen la participación política de la ciudadanía”, recalcó Atamaint.