Cambiar de actitud es urgente

La Ley de Tránsito está escrita, sin embargo, los accidentes con muertes de inocentes y graves secuelas económicas y humanas se siguen presentando.

Por ello, pensamos que la solución está en la actitud humana, en saber respetar al otro, a las normas que nos rigen, a las señales instaladas en calles y carreteras y no necesariamente, en las reformas que podrían darse a la ley vigente. En la revista ‘Justicia Vial’ que fue remitida a nuestro medio de comunicación, se indica que “la alta tasa de siniestralidad que el Ecuador tiene por más de 10 años, no es una coincidencia, sino una consecuencia de la inobservancia de una década de la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial”. Esa apreciación es real, pero lastimosamente, el problema no está, ciento por ciento en la ley, sino en el comportamiento de transportistas y transeúntes. Las reformas sí, pero el cambio de actitud es primero y es urgente.