Calidad del vacío

nelson villacisBuda decía: Cualquier cosa que ocurre aquí, tiene relación con el resto del universo, a eso Buda llamó la “vacuidad” lo que comprende como el vacío y sus elementos en interdependencia. No hay un YO personal, aislado, porque el mundo es un océano. Una gota de agua no puede existir independientemente de su cauce, de su flujo. Vacuidad proviene del sánscrito shuniata y en el lenguaje que el Buda hablaba que era el Pali es suñña que es un sustantivo que significa “Calidad del vacío”.  No hay realidad independiente, la existencia solo cobra sentido si hay una relación entre todos y cada uno de sus elementos.


El Buda dijo cuando le aconteció la iluminación: Y descubrí una verdad profunda que no era mía, pero estaba tan dentro mío que era tan difícil de percibir y entender. Una verdad que no se puede adquirir por puro razonamiento y solo se hace visible ante la sabiduría. También el Buda mentó: la imaginación enseña que cosas tales como: la luz y la sombra, lo ancho y estrecho, son cosas diferentes, independientes la una de la otra, pero esos solo son aspectos diferentes de una misma cosa. Buda decía: la vida es un viaje, la muerte un retorno. Mas vale usar pantuflas antes que alfombrar el mundo. Ni tu peor enemigo puede dañarte tanto como tus propios pensamientos. El conocimiento está a disposición de una élite que logra entenderlo; la sabiduría se encuentra en todos, pero pocos la reconocen porque la buscan en el lugar equivocado, dentro de sus propios pensamientos.
El conocimiento es explícito, la sabiduría es implícita. Explícito es aquello que necesita ser expresado, almacenado, codificado a través de documentos, manuales y procedimientos. Lo implícito en cambio, es lo que existe de manera directa, sin que nadie lo explique o exprese, sin intermediarios.  La vida no necesita de ninguna de tus explicaciones, la existencia está implícita en todo momento, ella dice en forma directa, mas nada expresa sujetándose a teorías o argumentos. La naturaleza no dice nada, pero revela el todo. El intelecto habla mucho pero dice nada.

 

Nelson Villacís
nelsonvillacis@hotmail.com