Café genera valor a la zona norte

Ibarra. El norte del país es una zona de contrastes.

No solo de contrastes geográficos, climáticos y naturales sino también de riqueza en cuanto a la producción se refiere. Aprovechando precisamente esa riqueza es que la Red Asociativa de Productores de Café de Imbabura y Carchi (RAPCIC), ha logrado un gran impacto tanto en la calidad de cada grano de café así como en la pasión y dedicación asociada con su cultivo.

Su sueño. Milton Rivadeneira, propietario de la finca La Corazonada, es quien tras vivir una temporada en Colombia decidió empezar con el cultivo del café en la parroquia La Carolina, Imbabura. “Todo mundo me decía que estaba loco sembrando en esas piedras y en esas laderas pero así empecé. No fue nada fácil, el primer año sembré 20 mil plantas y ese año todas se me murieron por el verano ya que no soportaron nada. Por eso me traje a una persona de Colombia y empezamos a hacerlo adecuadamente”, recordó.

Propia variedad. Una vez que volvieron a empezar, Milton se dio cuenta que algunas plantas nativas habían quedado y fue entonces cuando se le ocurrió sacar algunas semillas. “Por eso es que la variedad que tenemos aquí la denominamos como Gerónimo ya que son realmente de aquí del sector. Esas plantas han sido las madres de todos los cafetales del sector”, dijo.

Producción. RAPCIC, en la actualidad, agrupa a 18 socios y está ubicada en la provincia de Imbabura y parte de Carchi. Cuenta con reconocimiento legal desde el 2014. En 2019 la producción anual fue de 2 mil 300 quintales, sin embargo, para este nuevo año se estima que será de 3 mil ya que nuevos cultivos darán sus frutos.

Esta organización es parte del eje norte cafetalero que está posicionando a este sector como grandes productores.

Beneficios conjuntos. Uno de los requisitos para ser parte de esta asociación es contar con mínimo una hectárea de café. Entre los principales beneficios es que no se necesitan grandes extensiones de plantaciones para poder beneficiarse. “Por ejemplo, un socio puede tener un pedido grande que no lo completa entonces se pide a los demás para entregarlo, de esta forma todos nos beneficiamos y vamos creciendo en la medida de nuestras posibilidades”, dijo Ever Montenegro, presidente de RAPCIC.

Estandarizar procesos. Para lograr este objetivo han tenido que organizarse y sobre todo estandarizar los procesos con la finalidad de que el café que se produce tenga la misma calidad en cada una de las fincas. “De esta forma cumplimos con clientes que nos hacen pedidos para Quito y Guayaquil pero también hemos enviado nuestro café a otras partes del mundo”, afirma Montenegro.

Internacional. Italia, Australia y España han sido algunos de los lugares que han quedado cautivados con el producto y su sabor. Para este año se tiene previsto enviar dos mil quintales a Estados Unidos y ya se están preparado para lo que será el tiempo de cosecha. “Con esta demanda que hay de café los productores están motivados a seguir sembrando, entonces nos hemos propuesto seguir incrementando al menos una hectárea al año para seguir extendiendo el área de cultivo”, dijo el presidente.

Fuentes de trabajo. Por su parte, la socia Verónica Benalcázar, añadió que otro de los objetivos es ayudar a los habitantes de las comunidades y añadió que como asociación se ofrece trabajo a unas 600 personas, dependiendo de la temporada.