Cada mes 1.500 colombianos llegan a Ecuador

Quito. Cada mes 1.500 colombianos entran en Ecuador huyendo de la violencia en su país, lo que hace de la nación andina el principal receptor de refugiados de América Latina, destacaron activistas con motivo del Día Mundial del Refugiado, que se celebra este lunes.

El director de Refugio de la Cancillería ecuatoriana, José Sandoval, subrayó a Efe que para atenderlos se requiere de una "responsabilidad compartida" de toda la comunidad internacional, para la financiación de proyectos en las zonas de acogida y también en el "reasentamiento" de algunos de ellos en otros países por razones de seguridad.

En Ecuador hay actualmente 54.500 refugiados y según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) están pendientes más de 25.000 solicitudes de refugio, la cifra más alta en Latinoamérica.

Otros países de la región que acogen refugiados son Argentina (3.233), Bolivia (689), Brasil (4.239), Colombia (151) Costa Rica (12.200), Guatemala (120), México (1.226), Paraguay (89), Perú (1.120), Uruguay (181) y Venezuela (1.364), según Acnur.

En el caso de Ecuador, el 98 por ciento de ellos son colombianos que han huido del conflicto interno en su país, donde hay unos 5 millones de desplazados.

El desconocimiento sobre las causas que obligan a las personas a abandonar su país y la indiferencia ante su delicada situación dificultan la vida de los protegidos, quienes a diario deben luchar contra la discriminación y la indiferencia, según las organizaciones no gubernamentales que los ayudan.

"Hay que ponerse en los zapatos del refugiado" y entender "qué pasa con ellos y por qué vienen" al país, comentó a Efe Juan Villalobos, coordinador de Incidencia Pública del Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes (SJRM) en Ecuador.

Según él, unos 1.500 colombianos cada mes y 18.000 al año entran en Ecuador con alguna necesidad de protección internacional.

"Es gente amenazada" que abandonó sus tierras, en muchos casos, "apenas con lo que llevaban puesto" y que llegan a un país extraño, en el que "no conocen a nadie" y que ven cierto recelo de sus vecinos para acogerlos, señaló el activista.

Para Villalobos, a ello ha contribuido la prensa, que ha creado "escándalos" con noticias de delitos en los que están involucrados extranjeros, sobre todo colombianos, lo que genera una percepción xenófoba en la conciencia ciudadana.

Consideró que quienes cometen delitos deben ser castigados por la justicia, independientemente de su nacionalidad o condición, pero no se puede generalizar la percepción de inseguridad con la inmigración y peor con el refugio.

Por eso, el Servicio Jesuita lleva adelante una campaña que convoca a los ecuatorianos a "convivir con solidaridad" y reconocer el valor de lo diverso, agregó Villalobos, quien afirmó que la mayoría de refugiados ha encontrado trabajo o ha emprendido negocios, lo que contribuye al desarrollo nacional.