Buscan regularizar todo tipo de ventas ambulantes

portadilla-carchiTomar acciones contra la venta informal en la ciudad, fue la conclusión a la que llegaron ayer los comerciantes organizados. Fueron cerca de 70 vendedores agremiados los que acudieron hasta la Cámara de Comercio de Otavalo para hablar sobre el tema. La situación es complicada, pues los fines de semana la ciudad se desorganiza con la presencia de cientos de vendedores que llegan para ofertar sus productos.

“La municipalidad debe tomar alguna medida más dura para que se solucione este tema”, explica Enrique Chuquilla quien vende ropa en el Mercado 24 de Mayo. Él, es uno de los comerciantes más antiguos en el cantón. Su local bordea los 40 años de servicio. Sin embargo en los últimos años, la situación se ha complicado por la presencia de cientos de vendedores informales que ofrecen desde aparatos tecnológicos hasta zapatilla de todo tipo. “Se está yendo de las manos la situación, las ventas informales han aumentado de una manera descontrolada”, confiesa el comerciante.

Según los datos de la Comisaría Municipal de Otavalo, cerca de 3 mil vendedores ambulantes operan los días sábados en las calles y mercados de Otavalo. Mientras los otros días alcanzan un número de dos mil. “No hay ese control que debe tener la municipalidad en cuanto tiene que ver con las ventas ilegales que están por todas las calles de Otavalo”, Alberto Cachiguano, propietario de un local comercial, ubicado en las calles Bolívar y Morales.

La calle Roca y Juan Montalvo; Abdón Calderón y Modesto Jaramillo son las elegidas por los vendedores. El sector de la terminal también es una de las zonas predilectas. “Muchas veces incomodan cuando llegamos a la ciudad. Creo que es un problema que se debe solucionar”, indica Mariana Morales usuaria del Terminal, otra de las zonas comerciales. Al momento las asaciones legalizadas en el cantón son San Luis de Otavalo, 20 de Enero, 24 de Mayo, Copacabana y Terminal Terrestre Guillermo Pineda es otro de los microempresarios que se ven afectado por la venta informal. En su caso, los vendedores de zapatos, le dañan el mercado.

“No es posible que nosotros que cumplimos con todos los permisos, seamos perjudicados por gente que no cumple con todas las exigencias de ley”, resalta el propietario de Geipe Shoes, otra de los locales perjudicados.

MEOLLO

Todo empezó el sábado pasado con la presencia de una feria de comerciantes tungurahuenses que trataron de realizar en la ciudad. Cerca de 50 vendedores minoristas arribaron hasta la ciudad para vender zapatos y ropa. Sin embargo esto no se dio, pues cerca de 150 comerciantes de la ciudad, impidieron que se realice. Además la feria no tenía los documentos respectivos para su funcionamiento.