Buscan esclarecer la causa de muerte

Ibarra. Como una más de las diligencias para esclarecer la muerte del niño, E.S.CH.C., se realizó en el camposanto Jardín de Oración de Otavalo, la exhumación del cadáver del menor, que cuando falleció tenía un año y ocho meses de edad.

El pequeño murió, el último 5 de abril, en extrañas circunstancias, luego de que fuera llevado por su padre, Edison Fabricio C., hasta el hospital San Vicente de Paúl. Dentro de esta investigación, personal policial de la Dinased, extrajo del ataúd el fémur del menor y dos piezas dentales, para determinar el perfil genético del infante.

La diligencia se realizó en presencia de personal de la Fiscalía de Imbabura y su madre, Sofía Chacón, quién espera diligencia y celeridad, para que se determinen las causas de muerte de su segundo vástago.

La mujer también manifestó que aún no se entregan los resultados del examen especializado que se está practicando al menor, ya que el cadáver, además de golpes y moretones, tenía un presunto desgarre.

Para la madre el proceso ha sido desgastante y doloroso, ya que dice que llegará a las últimas consecuencias para que se aplique todo el peso de la Ley, en contra de su expareja, si se determinara que fue él quien asesinó al menor.

El hombre fue detenido al siguiente día del fallecimiento del infante.

Los hechos. Sofía detalló que el último 3 de abril entregó a su pequeño hijo a Edison Fabricio C., para que compartiera con el menor. Afirmó que por pedido del hombre, accedió a dejarlo un día más, pero que el 5 de abril, recibió la noticia de que su bebé estaba enfermo y fue llevado al hospital.

Cuando ella llegó a la casa de salud, fue llevada directamente hasta la morgue, en donde yacía el cadáver desnudo de su pequeño.

Por las extrañas circunstancias, el padre fue detenido, ya que supuestamente el menor falleció reventado los intestinos.

El juez que está a cargo de la causa dictó la prisión preventiva del sujeto, por el presunto delito de asesinato, y el caso se encuentra en investigación.