Busca dar un valor a personajes locales

Otavalo. Dar el valor que se merece a ciertos personajes que están en el anonimato, es lo que busca Juan Fran-cisco Cumbal. El estudiante de la Universidad de Otavalo pretende que las calles de la ciudad sarance sean declaradas como patrimonio intangible.

Figuras. Nombres como Francisco Merizalde, Fran-cisco de Araujo y José Posse Prada, ayudaron al crecimiento de lo que hoy es Otavalo. “He podido comprender que no todas las personas conocen la historia de los nombres de las calles. En este caso me he centrado en la urbanización Jaime Pérez”, afirma el estudiante de la carrera de Desarrollo Social.

Lo que se busca es proponer la elaboración de material didáctico con la historia de los nombres de cada uno de los personajes.

Desde los barrios. “De verdad que hay nombres que por ahí desconocemos de su trayectoria. Los más conocidos siempre son Simón Bolívar, Atahualpa, Sucre, Abdón Calderón”, comenta Miguel Narváez, morador de la ciudadela Los Lagos.

Antecedentes. La historia de los nombres de Otavalo se remonta a los años 1883. De acuerdo a documentos históricos del Instituto Otavaleño de Antropología, desde aquel entonces se trazaron los nombres a las localidades de la urbe. Las primeras designaciones se dieron de acuerdo a las autoridades militares de aquella época, como por ejemplo Simón Bolívar, que hoy es la calles principal de la urbe.

La actual carrera Sucre se denominaba Calle de los Obrajes, por estar situados en los obrajes de la Corona de España. La carrera Bolívar se llamaba Calle Real. La carrera Juan Montalvo se la conocía con el nombre de Copacabana. La Colón se la llamaba Calle de los Batanes. La Piedrahita, Calle de las Escuelas.

La plaza de San Luis, en su totalidad, estaba circundada de casas de dos pisos, habitadas por familias distinguidas.