Buenos Aires está en el olvido

altBUENOS AIRES. Los habitantes de la parroquia de Buenos Aires, del cantón Urcuquí, tienen un sinnúmero de necesidades y se sienten abandonados. Carecen de servicios básicos, además en los últimos meses han soportado un fuerte invierno que ha ocasionado pérdidas económicas incalculables a los agricultores y ganderos, destrucción de las carreteras que ha incomunicado a las comunidades.

  Camino. Para llegar a esta parroquia, la más alejada de Urcuquí, se requieren tres horas de camino; desde Ibarra hasta San Jerónimo por la vía que conduce al cantón San Lorenzo en Esmeraldas está en buen estado. En donde está ubicado el cuartel Antinárcoticos de la Policía Nacional, inicia el ingreso a esta zona que en el próximo mes de Junio cumplirá 70 años de creación.

El camino hasta llegar a la parroquia se encuentra destruido, a lo largo de la carretera es común observar derrumbes y grandes huecos, también se puede admirar hermosos paisajes, campesinos trabajando, niños, niñas que van y vienen hacia los centros escolares o a sus casas, soportando las inclemencias del tiempo. Una cascada y la Virgen son los guardianes y los encargados de dar la bienvenida a quienes llegan a la parroquia de Buenos Aires, que está habitada por dos mil personas, acentados en trece barrios y ocho comunidades.

  Necesidades.  El presidente de la Junta Parroquial, José Andrade, menciona que su parroquia se encuentra en un total abandono; las necesidades son múltiples. En cuanto a infraestructura, dijo que carecen de los servicios básicos. El 50% de la población no tiene alcantarillado, no existe un relleno sanitario. El sistema de salud es deficiente, por la declaratoria de emergencia que se dio en diciembre, el día jueves y domingo tienen un médico; en casos de emergencias médicas o partos hay que acudir a Ibarra con el riesgo de morir ya que no hay una ambulancia, dice.

No tienen personal policial, desde hace más de cuatro meses. Los pobladores son los encargados de la seguridad.
Pese a que existe una vivienda para el párroco no tenemos la suerte que éste resida aquí, menciona.

Darwin Montenegro, es el Teniente Político, él sostiene que la inseguridad es grave ya que no hay policía, bomberos con quien coordinar acciones en casos de desastres, como los ocurridos. Dijo que la educación no está garantizada, sobre todo en las comunidades ya que los maestros no llegan a tiempo por la distancia.

Las autoridades, dicen que la situación se tornó  crítica, con el invierno que azota la zona, que ocasionó daños, destrucción de carreteras y  pérdidas a los agricultores y ganaderos.