Brexit: interminable debacle

Boris Johnson, el flamante Primer Ministro inglés, está recibiendo mega dosis de su propia medicina. Este político británico, famoso por su excentricidad, y acérrimo partidario del Brexit (salida del Reino Unido de la Unión Europea), fue uno de los encarnizados opositores a la política de Theresa May, ex primera ministra, que durante tres años seguidos luchó por lograr una salida ordenada y “suave” de la Unión. May, como sabemos, sufrió humillantes derrotas en el Parlamento, no consiguió su objetivo y tuvo que salir del cargo. Esto a pesar de que negoció intensamente con la Unión para conseguir un buen acuerdo.

Ahora, Johnson está recibiendo paliza tras paliza en el Parlamento que no acepta su idea de dejar el bloque europeo el 31 de octubre, con acuerdo o sin acuerdo. Los diputados opuestos al Brexit “sin acuerdo” votaron para tomar el control de la agenda de la Cámara, algo que le corresponde al ejecutivo y ha significado un revés para Johnson

Su cometido es obligarle, mediante ley, a solicitar a la Unión Europea un aplazamiento de la salida de la Unión hasta el 31 de enero de 2020, a menos que el Parlamento apruebe algo mejor.

¿Qué hay detrás de todo esto? La inseguridad del Parlamento de salir de la Unión Europea, hecho del cual es responsable David Cameron por haber llevado el tema irresponsablemente a referéndum, solo para ganar las elecciones del 2016.