Boicotean funcionamiento de planta que dejó sin agua a varios barrios de Ibarra

Ibarra. El día domingo se evidenció dos daños importantes en las válvulas en la línea de conducción de agua en Guaraczapas, en la parroquia de Angochagua. Esto generó un corte importante del líquido vital que afectó al sur de la ciudad, por ejemplo, Caranqui, San Antonio y El Retorno.

Difícil acceso. Gustavo Andrade, gerente de EMAPA-I, dijo que las válvulas fueron manipuladas y que al conocer la novedad se trasladaron al lugar para dar una solución, sin embargo, en la tarde se dio nuevamente otra afectación y las vías continuaban cerradas debido al paro. “Más o menos a las 11 de la noche empezamos a recorrer la línea de conducción hasta las 04:00 para verificar que haya la apertura de las válvulas que estaban afectadas para garantizar la prestación del servicio”, explicó.

Complejidad. El gerente de la entidad también señaló que los sistemas de agua potable son complejos. “No es un tema solo de abrir el grifo y automáticamente llega el agua. Hay tanques, niveles y reserva que deben tener los tanques con la finalidad de abastecer a la población de manera normal”, dijo.

Atentado. Andrade afirmó que sí se califica este acto como un atentado ya que se manipuló deliberadamente los sistemas de agua. “Esto está tipificado en el Código Orgánico Integral Penal y pues obviamente estamos hablando de un atentado”, enfatizó.

Faltó resguardo. El resguardo militar se evidenció durante todos los días del paro, a excepción del día domingo, cuando sucedió esta novedad. Andrade dijo que desconocía el motivo por el cual en esos momentos no se encontraban en el lugar.

EL NORTE intentó dialogar con miembros del Yaguachi, sin embargo, nos explicaron que en esos momentos la voz oficial del grupo de Caballería había salido a hacer un recorrido por las vías de La Esperanza, por lo que no pudimos conocer más al respecto.

Lo que sí se dio a conocer es que durante el recorrido, que realizó el directivo de EMAPA-I y el equipo técnico, se dispuso el acompañamiento de militares para resguardar su seguridad.

Se llevaron las llaves. Al llegar a la planta de tratamiento se pudo conocer que al lugar habría ingresado un grupo de aproximadamente 300 personas. Serían manifestantes indígenas que amenazaron a la persona que en ese momento se encontraba resguardando el lugar.

Habrían intentado, además, romper la cámara de seguridad que están en la entrada y procederían a hacer su ingreso para llevarse dos llaves, una de poco más de un metro y otra de más de dos metros. Estas corresponden a las válvulas que permiten el abastecimiento del líquido vital.

Hasta la mañana de ayer las llaves aún no eran devueltas.

Investigación. Andrade también dijo que hicieron la denuncia respectiva de los hechos y ahora será la Fiscalía la encargada de dar con el paradero de las personas que ingresaron arbitrariamente al lugar para que reciban la sanción correspondiente.

La planta de tratamiento de agua en Guaraczapas. Aquí ingresó un grupo de manifestantes para llevarse las llaves de las válvulas.