Bloods, modelo positivo de cambio

Ibarra. Los “Bloods” como ellos se definen, son jóvenes que han decidido dejar todo los actos violentos en su pasado y dedicarse a ayudar a su gente. Ahora son un modelo positivo en su vecindario de Alpachaca.

Gran ejemplo. El color que representa a este grupo de jóvenes es el rojo ya que significa sangre, lo cual ellos lo definen como hermandad.

Jefferson Morejón, presidente del colectivo ‘Calle, paz y respeto’ y miembro de la organización Bloods en Ibarra dice que Alpachaca es uno de los barrios más conflictivos de la ciudad ya que mucha gente elige mal los caminos de su vida.

Ellos quieren lograr que las personas cambien su perspectiva sobre Alpachaca y que no consideren al sitio como un lugar peligroso.

“En todos los barrios existen cosas peligrosas, pero han estigmatizado a la parroquia diciendo que aquí roban, matan o venden droga”.

Mediante este grupo han presentado los talleres de educación para la paz en las escuelas locales para ayudar a otros a evitar los errores que ellos cometieron.

“Los Bloods” es una agrupación que llegó de Estados Unidos, hace 12 años están en Ibarra y algunas personas formaron parte de este grupo, prácticamente era una pandilla, pero gracias a muchos líderes positivos que decidieron no tener a más personas fallecidas ni en la cárcel decidieron cambiar y unirse al colectivo ‘Calle, paz y respeto. “Decidimos cambiar, decidimos dejar de estar caminando para atrás y correr para adelante”, acotó Morejón.

Centro. Con el apoyo de las autoridades y de sus vecinos abrieron recientemente el Centro Cultivarte, un lugar de encuentro comunitario en Alpachaca, es un centro cultural que han creado para mostrar a las personas que en el barrio existe gente que le gusta el arte y música y no las malas costumbres.

La idea de poner Cultivarte a su centro nació porque la mayoría de los integrantes son artistas y la agronomía. “Cuando crías una planta, se mira como creciendo hasta que le llegas a observar como se ha formado, nosotros queremos empezar con los niños cultivando el arte y cuando ya estén jóvenes ellos sean unas personas capacitadas y tengan como sustentarse”, dijo Morejón.

Al momento más de 60 personas se han sumado a esta gran causa y trabajan diariamente brindando talleres a niños y jóvenes.

Hace tres años filmaron un documental de como empezaron y como fue la transformación de estos jóvenes y presentaron este filme en Londres, Estados Unidos. En septiembre, el grupo realizó un video musical que muestra cómo la educación para la paz les inspiró a transformarse en un ente relevante.