Batalla de Ibarra, un hecho trascendental para América

ibarraIBARRA. El 17 de julio de cada año se celebra la sangrienta lucha librada personalmente por el Libertador Simón Bolívar contra las huestes de Agustín Agualongo en 1823. Hoy, los ibarreños celebran un aniversario más.

Detalles de la batalla. El coronel Agualongo, comandante realista de Pasto, aprovechando un posible descanso de Bolívar en El Garzal, en la provincia de Los Ríos, se sublevó el 12 de julio de ese año. Bolívar, escuchando que Agualongo había vencido al coronel Juan José Flores, se pone en marcha a acabar con la insurrección de Pasto.
Bolívar reunió a sus tropas en Otavalo, y tras siete días de marchas forzadas y el 17 de julio, derrota a Agualongo en las calles de Ibarra, y cerca de la hacienda La Victoria, que se ubica al otro lado del río Tahuando, lugar donde está la famosa piedra “Chapetona”, que recuerda el hecho. Se dice que sobre esta piedra se encaramó para dirigir a sus tropas.
Esta famosa batallas para los ibarreños, guarda especial importancia por ser la única dirigida personalmente por Bolívar en territorio ecuatoriano.

Táctica y estratégia. De acuerdo al sitio independencia.ec, este combate está caracterizado por la sagacidad y el conocimiento táctico militar del Libertador Gral. Simón Bolívar, que desde un inicio al subdividir sus fuerzas en tres facciones abarcó más terreno y permitió cubrir todos los flancos de ataque posibles además de que el alto grado de coordinación entre estos bloques apuntaló el objetivo de la misión.
Bolívar al atacar desde el sureste sorprende al enemigo y permite un momento de distracción que deja libre a la caballería para irrumpir directamente sobre los adversarios para que otro ataque de infantería cruce la llanura y flanquee a los rebeldes y los ataque destrozando sus líneas de fuego, poniéndolos en fuga y otorgando la victoria final al Libertador Bolívar y sus Divisiones Militares.

Condiciones meteorológicas. Como en relatos anteriores, tampoco existe una información fidedigna a este respecto, pero se presume que el clima en aquellos días correspondería a un día normal de la estación veraniega, es decir, mucho sol, cielo despejado y una temperatura promedio de entre 15 y 20 centigrados.