Barrio Monserrat marchó pidiendo justicia por Cristian

Un asalto con agresión generado en el barrio Monserrat por malos ciudadanos extranjeros terminó con la muerte de un querido vecino y padre de familia.

Javier Vargas, cuñado de Cristian, manifestó que fue una gran persona y que llevaba una vida armoniosa llena de trabajo y esfuerzo, ahora con su partida ha dejado a sus dos hijos y a su esposa, de igual forma a todos sus allegados con un gran pesar.

Durante la semana en que Cristian se encontraba en estado crítico en un hospital en la ciudad Capital de Ecuador, se realizó una asamblea con la Jefatura Política, Comisaría Nacional y Policía Nacional para dar a conocer la gran inseguridad, delincuencia y división que estaba sufriendo el barrio.

Durante esa jornada se dio a conocer que existían dos viviendas en donde muchas personas de nacionalidad extranjera arrendaban para quedarse en el barrio, y al ser el domicilio de las personas que agredieron a Cristian, vecinos enfadados solicitaron la salida inmediata de estas personas y un llamado de atención a los dueños de las casas ya que no conocían los antecedentes de ciertas personas a quienes prestaron su casa para vivir.

Tras una citación en donde establecía un limite de tiempo para que las personas de estas casas dejaran las viviendas del barrio, muchos vecinos mostraron su descontento al ver que una mujer embarazada y su familia se quedó en una de las casas, mientras que en la otra casa ningún extranjero tenía la intención de salir.

En el barrio, incluso se hablaba de realizar justicia indígena, sin embargo tras una asamblea realizada con moradores del barrio y autoridades provinciales se estableció que existía un amparo constitucional a este grupo vulnerable por su situación de migrante por lo cual siete familias venezolanas fueron reubicadas, esto respondiendo al plan de seguridad emprendido por la Gobernación de Imbabura, y en este caso específico, en coordinación con el MIES, la Secretaria de Derechos Humanos, Policía Nacional y ACNUR.