Barcelona y Liga igualaron sin goles

altGUAYAQUIL. Liga Deportiva Universitaria obtuvo un punto en su visita a Barcelona, en un partido con muchas llegadas de gol, pero sin definición efectiva de lado y lado.

Los de Bauza son segundos, pero tienen la chance de recuperar el liderato el miércoles ante Deportivo Quito.

Canarios y albos iniciaron el partido mostrando buen ritmo en ataque y recuperación del balón. Barcelona tuvo a sus mejores elementos, por los costados, con Miguel Ibarra y Geovanny Nazareno, quienes se cansaron de enviar centros peligrosos al área visitante. 

Mientras que en Liga Luis Bolaños se presentaba como el motor de ataque más preciso.

 Marcador en blanco. Sin embargo, los delanteros casi no aparecieron, en el caso de Liga  o no  aprovecharon las opciones que crearon sus compañeros, como sucedió con Barcelona. Los amarillos tuvieron la primera opción clara de gol al minuto 18, cuando Nazareno se llevó la marca de todos y sacó un centro rasante que Texeira no pudo conectar con fuerza.

Tres minutos después, Armando Willa recibió un gran pase de De la Torre, pero le pegó mordido y Domínguez controló sin problema. Era el mejor momento de Barcelona que superaba en todas sus líneas a los blancos. Liga intentó recuperarse, retomó el esférico, pero seguía sin encontrar a Barcos en ofensiva. Apenas un remate débil de González al minuto 35, fue lo más peligroso de la U.

 No pudieron concretar. Barcelona iba a iniciar mejor el segundo tiempo. Oyola  se mandó una gran jugada que De la Torre se encargó de desperdiciar cuando tenía el arco a su disposición. La réplica de Liga fue un zurdazo de José Valencia, bloqueado por Banguera.

Los técnicos empezaron a buscar variantes en ataque; Miller Bolaños ingresó en la U para darle sorpresa al ataque, mientras que en el local, se fueron los delanteros Teixeira y Willa, por Borghello y Angulo. Borghello, en la única que tuvo, recibió en el área, se sacó con clase la marca de un zaguero, no estuvo preciso cuando Domínguez ya no tenía nada que hacer. El cero a cero final fue el reflejó de la inefectividad.