Barcelona se proclama campeón de la Copa Alberto Spencer, pero sigue sin ganar en Ponciano

Quito. En un compromiso jugado con mucho nervio y con dientes apretados, Barcelona de Guayaquil se quedó con el título de campeón de la primera edición de la Copa Alberto Spencer, tras empatar 1-1 ante Liga de Quito, este domingo 30 de junio, en el estadio Rodrigo Paz Delgado. En el duelo de ida, los toreros ganaron por la mínima diferencia y en el global terminaron 2-1. Los albos conservan su invicto de 22 años sin perder en su casa.

El partido fue emocionante de principio a fin con un portero Damián Frascarelli que se convirtió en figura evitando en más de una oportunidad los goles de los albos. En el primer tiempo llegaron las dos anotaciones del cotejo.

Un remate de José Cazares, a los diez minutos abrió la senda de la victoria alba, sin embargo el empate llegó casi al final del primer tiempo cuando el disparo de Pedro Pablo Velasco se impactó en el pecho de un defensor albo para meterse en las redes dejando quieto a Adrián Gabbarini

La segunda mitad fue de ida y vuelta con un equipo local volcado en el ataque y un conjunto visitantes disciplinado que no se entregó y buscaba los errores del rival para intentar con el contragolpe.

Anderson Julio, apenas iniciado el segundo tiempo no pudo marcar la segunda después de un mano a mano con Frascarelli y un cabezazo tras un córner. A los 56 minutos, Fidel Martínez remató cruzado y atajó “Gabba”.


La expulsión de Martínez en el equipo torero cambio el panorama del partido. Liga apretó desde todos los frentes en busca del gol de la ventaja y que forzaría los penales. Barcelona bajó las revoluciones y en algunas oportunidades detuvo el juego. Por esta razón el juez central adicionó seis minutos de juego.

Pese a estar en desventaja, el conjunto torero aguantó el resultado gracias a un inspirado Frascarelli y se alzó el título de campeón de la Copa Alberto Spencer. Este torneo se disputó entre cuatro equipos (juno con Aucas y Emelec) y lleva el nombre de quien es el goleador histórico de la Copa Libertadores, el guayaquileño “cabeza mágica” Spencer.