Bajan embarazos en menores de edad

Ibarra. De 14 245 partos normales en la zona, 3 800 se registran en adolescentes, según datos de la coordinación zonal 1 del Ministerio de Salud.

De estas cifras, 457 son menores de 15 años, Gonzalo Jaramillo, coordinador zonal, explicó que si una adolescente menor de 14 años se embaraza, significa una violación de sus derechos.

El embarazo en adolescentes disminuyó un 10%. En 2017 se registraron en Imbabura cerca de 2 200, mientras que en 2018 hubo 2 000 adolescentes embarazadas.

Jaramillo aseguró que como Ministerio trabajan en los componentes de salud sexual y reproductiva, y uno de los elementos es la disminución del embarazo en adolescentes.

Para el coordinador eso implica una serie de acciones a través de una articulación intersectorial que va desde los ministerios de Salud, de Educación, MIES e incluso el Ministerio de Justicia.

Problemática. “El problema del embarazo en adolescentes ha sido latente y se ha hecho innumerables esfuerzos por disminuirlo”, señaló Jaramillo.

Mencionó que en 2009 se lanzó el plan nacional de reducción acelerada en muerte materna y disminución en embarazo adolescente.

En la zona a través de los espacios de promoción para la salud la coordinación también está trabajando en las unidades educativas con las organizaciones juveniles de los territorios, con la finalidad de establecer las medidas de prevención.

Se han organizado con equipos de trabajo a través de atención primaria en salud, que trabajan dando medidas de anticoncepción en los adolescentes indicándoles que aún no están en capacidad de albergar un embarazo.

“Es un problema muy serio porque su cuerpo no está preparado para tener un bebé, además va a tener dificultades en el parto”, dijo Jaramillo.

Gobierno. El embarazo infantil y adolescente, además de tener un alto costo social, también produce un elevado costo económico al Estado.

Según el informe Costos de Omisión en Salud Sexual y Reproductiva en Ecuador, en 2015 se perdieron USD 316,73 millones por ingresos futuros por deserción escolar. En el mismo periodo, el Gobierno pagó por falta de prevención del embarazo adolescente, mortalidad materna, abortos inseguros y complicaciones obstétricas USD 472,9 millones.

El costo de prevención llega apenas a $ 27,6 millones. Es decir, es 17 veces menor.

Lorena Quimbiulco, directora de promoción para la salud de la zona 1, señaló que para disminuir esta problemática realizan campañas como ABC, en las unidades educativas. Esta actividad, según Quimbiulco, tuvo dos módulos, donde se trataron temas relacionados a la nutrición, salud sexual y reproductiva y buenas prácticas saludables en instituciones educativas.

La funcionaria manifestó que en cada una de las instituciones se ha implementado el servicio amigable, que viene adherido a una estrategia de servicios inclusivos, donde se trabaja con niños, jóvenes y adolescentes.

“Tratamos que los jóvenes nos visiten para hablar sobre la salud sexual y reproductiva de una manera muy responsable”, dijo Lorena.

En ferias. Aseguró también que hace más de un mes se hizo una campaña fuerte sobre el calendario andino de salud sexual reproductiva.

“El preservativo ya no es un método anticonceptivo sino una barrera porque nos permite que se cuiden de problemáticas como de VIH o enfermedades de transmisión sexual”, acotó Quimbiulco.

Según datos estadísticos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) unas 16 millones de adolescentes de 15 a 19 años y aproximadamente 1 millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año, la mayoría en países de ingresos bajos y medianos.

Los recién nacidos de madres adolescentes tienen una mayor probabilidad de registrar peso bajo al nacer con el riesgo de efectos.