Ayuda para adultos mayores anteños llegó

p10f1Una persona caritativa que colabora con temas sociales realizó la dotación de materia prima a Zoila Játiva de 90 años, que le permitirá aliviar los inconvenientes económicos que atraviesa.

 

AGRADECIMIENTO. Doña Zoila Játiva, agradeció la donación. Mencionó que esta ayuda le permitirá continuar elaborando los suspiros, panuchas, mojicones, rosquillas, que por más de 80 años prepara. Este oficio que lo aprendió de su madre Guadalupe Ruales, le ha servido para mantener a su familia hasta el día de hoy.

TRABAJO. Todos los días la jornada laboral de esta mujer que ya no tiene la misma fortaleza, inicia a las seis de la mañana con la preparación de la masa para elaborar las rosquillas, mojicones, panuchas, la batida de los huevos para preparar los suspiros. Cerca del medio día pese al cansancio el trabajo continúa. Debe preparar el horno de leña para hornear las masitas. Todos los días tiene una actividad que cumplir. El lunes elabora los suspiros, las rosquillas y los mojicones; el martes las panuchas. El miércoles se dedica a confitar los mojicones y colocar el azúcar impalpable en las rosquillas. Mientras que el día jueves y viernes cargada la mercadería viaja a la ciudad de Ibarra a vender estas golosinas.

APOYO. Una hora más tarde se incorpora al trabajo Carlos Beltrán, de 92 años, quien desde hace 25 años colabora y ayuda a Zoila Játiva en la preparación de estas golosinas que demanda sacrificio y paciencia, sobre todo para estas personas que ya no tienen las mismas facultades que los jóvenes.
Este hombre para su movilización utiliza muletas debido a que fue herido en su rodilla derecha cuando participó en la guerra del 41 con Perú. Tras jubilarse, en el Ejército ecuatoriano y la Fábrica Imbabura decidió ayudar a Zoila en la fabricación de estos dulces. Don Carlos menciona que pese a sus 92 años todavía se siente útil. Además estar en actividad me mantiene con energías y vitalidad, menciona don Carlos mientras moldea la masa y la convierte en una panucha.


SOLIDARIDAD. El negocio poco a poco ha ido decayendo, pero la necesidad de supervivencia le hace continuar con este trabajo que es sacrificado. Zoila, dice que si alguien podría dotarle de materia prima consistente en azúcar, harina, panela, azúcar impalpable, manteca de cerdo, huevos y leña, sería un alivio ya que tiene algunas deudas. Otra preocupación que tiene es que su horno de leña está dañado está a punto de derrumbarse y estaría a punto de quedarse sin su herramienta básica para la fabricación de sus golosinas. Las ayudas se las puede coordinar a través del teléfono 0996392214 o pueden visitarla y adquirir sus golosinas en la calle Sucre diagonal al antiguo teatro de Atuntaqui.