Ayer se dio inicio al Triduo Pascual

IBARRA. Ayer cerca de las 19:00 el Obispo de Ibarra Monseñor Walter Maggi, presidió la misa de lavatorio de pies en la Iglesia La Catedral , a la que asistieron los fieles para recordar la cena pascual.

Lavatorio. El párroco Gonzálo Flores, indicó que esta fecha es importante por lo que representa para los fieles. “Cristo nos dio un gran ejemplo en la Última Cena, lavando los pies de sus apóstoles.  Nos enseñó que la labor del cristiano es ayudar a los demás con una actitud de servicio, amor y humildad.  
Hay que hacernos todo a todos para acercarnos a Cristo”, dijo Flores.
El Evangelio dice que mientras estaban cenando, Jesús se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ciñó una  toalla, echó agua en una palangana y se puso a lavar los pies a sus discípulos (Jn. 13, 2-5). Un gesto de servicio porque ésta era una actividad reservada exclusivamente a los esclavos. “Jesús ha pasado su vida amando, sirviendo. Para Él, amar ha sido siempre mirar a la otra persona con ternura, viendo qué le hacía sufrir y a ayudarla a suprimir las causas de su dolor para que pudiera ser feliz.
Ahora siente que debe llegar al fondo. Si ese amor, si ese servicio ha de llevarle a la humillación, al desprecio, a ser considerado un esclavo, ¡qué así sea!  No espera a que eso se produzca.
El da el paso: se hace esclavo por amor”, enfatizó Lourdes Torres, una mujer de 65 años que ha entregado su vida a ayudar a sus semejantes, como Jesús lo hizo en su tiempo de vida en la Tierra.
La celebración se realiza con una gran solemnidad y en parte de tristeza por lo que ocurrirá a partir de esa misma tarde de Jueves Santo. Una vez se ha repartido la Comunión, el Santísimo Sacramento se traslada del Sagrario en procesión por el interior de la iglesia, al llamado “Monumento”, un altar efímero que se coloca ex-profeso para esta celebración.