Avenida de los Geodésicos

El 29 de mayo de 1736, llegaron a Quito el geodésico Luis Godín, junto a los botánicos: Charles Marie de La Condamine y José Jussieu, el geómetra Pierre Bouguer, el médico y cirujano Juan Seniergues y varios ingenieros, dibujantes, ayudantes. Se sumaron, a solicitud de Felipe V, los marinos españoles Jorge Juan y Antonio de Ulloa, para medir un grado del meridiano del Ecuador y disipar, de una vez por todas, el dilema sobre la forma y el tamaño de nuestro planeta: Tierra.

Su misión consistía en completar los datos matemáticos relacionados con la forma de la tierra y, para tal efecto, tenían que medir desde el Ecuador, un arco de meridiano terrestre. Se pudo determinar la verdadera longitud del metro, medida que representa la diez millonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre y sobre la cual fue basado el sistema métrico decimal.

Afirmaron, que este territorio se asemejaba a una “Tabla belle”, palabras pronunciadas en francés que, al traducirse al castellano, quedó como “Tababela”. Las pirámides que construyeron en Caraburo, Oyambaro y Oyambarillo, son monumentos nacionales.

En homenaje a los científicos geodésicos franceses y a Pedro Vicente Maldonado, debe construirse la “Avenida de los Geodésicos”, entre Puembo y Tababela, que integre la ruta viva, al Aeropuerto Mariscal Sucre, en donde se terminará la misma con el monumento al científico ecuatoriano Pedro Vicente Maldonado, en Tababela.