AVC, guerrilla inconclusa (III)

alberto molinaEl 3 de mayo de 2007 el Presidente Correa, crea la Comisión de la Verdad, con el objetivo de investigar violaciones a los DD.HH. direccionadas al gobierno de Febres Cordero (1994-1998). Además de sus miembros titulares, se nombró un Comité de Soporte, que fue conformado por Mireya Cárdenas,  quien formó parte activa de los subversivos, Clara Merino y Francisco Acosta, familiares de los miembros del AVC.

Este comité a las claras tenía sus propios intereses, es decir se constituyeron en “jueces y parte”. La Comisión de la Verdad debió revisar e incorporar como parte del proceso de investigación el libro “Ecuador: 1960-1990. Insurgencia, Democracia y Dictadura” del colombiano Darío Villamizar Herrera, y el libro “AVC. Revelaciones y Reflexiones sobre una Guerrilla Inconclusa”, cuyo autor es Juan Fernando Terán, miembro activo de AVC. En los dos libros se publican los testimonios, con lujo de detalles, de los miembros del AVC y otros grupos subversivos afines que cometieron  asesinatos, asaltos, robo de armamento, secuestros, etc. Por un lado, en los dos textos citados, los protagonistas declaran, como secuestraron, como obtuvieron el dinero en asaltos a bancos e instituciones del Estado, como asesinaron a agentes del orden, como hicieron contacto con otros grupos subversivos de otros países; a que países viajaron para entrenarse militarmente. Extraña la propuesta que se ha hecho en la Asamblea Nacional para crear un “Museo de la Memoria” para rendir homenaje a quienes trataron de socavar el imperio de la ley y la institucionalidad del país; además le condecoraron post mortem a uno de cabecillas del grupo subversivo AVC, refiriéndose al “heroísmo” y a la “lucha” de quien lideró ese movimiento armado al margen de la ley. Insólito es lo que les ocurre a los estudiantes del Central Técnico que participaron en una manifestación y que terminó en desmanes, se los enjuicia, con el argumento de un fiscal “Que los procesados se rebelaron, se levantaron contra una orden de la autoridad y esa conducta grupal los eleva a cada uno a circunscribirse como autor del delito de rebelión”. La ciudadanía se pregunta: ¿Los miembros de los grupos subversivos que formaron parte de AVC y los miembros de las FARC deben o no se calificados de terroristas? ¿Por qué no convocar a una consulta popular?

Alberto Molina Flores
albertomolina46@yahoo.es